suelo leer a un poeta q está a medio camino entre la poesía y la bobería. Es poeta culto. Lo que es un poeta culto ya lo explica la canción judío sefardí
no le digas nariz
dile balcón del cielo,
no le digas boca
dile templo del colmenar,
no le digas ojos
dile miradores del mar...
La metáfora oriental "puertas de jade" es un ejemplo de poesía culta. Él poeta que te digo, al coño lo llama cascarón de campana y a la polla, cabeza desbocada. (No sé si es su intención consciente o es lo q yo vi.) Dan ganas de restaurar el poema y pasarlo por la máquina de Letras Arias. Rosí, poeta coreano.
El balcón de tea
lo aspiras
tras las rejas.
Tus alas
lágrimas con la lluvia.
La cabeza desbocada
aguarda
tu cascarón de campana.
Ahora, en buena ley, tendría que poner aquí el poema original del poeta aludido. Y citar su nombre y apellidos. Ganas no tengo de pleitos. Con nadie. La buena ley no es buena consejera. Que investigue Sherloch Holmes.
Pasa Luis el vecino. Lo invito a un café. Sin azúcar. Como una poeta q conocí antes de q fuese poeta. Estuvo en el servicio de información de la Legión. Luis. En un batallón había tolerancia, pero en otro el coronel prohibía el uso de la marihuana. El servicio de información custodiaba bolsas requisadas. Nadie se atrevía a coger un cogollo. Las bolsas entraban pesadas, al milímetro. Luis dice q ni un gramo. No sé yo. Donde hay tentación hay pecado.
Le digo a Luis q escribo en un blog y veces escribo dél. Como si le digo que Marte gira en torno al Sol. Mejor.
Le pregunto cómo se llama la vecina galante.
Antes estaban ella y Yeli afuera y salí a saludar.
--Calor --etc. Y al rato.
--Y no sólo mejor, sino q se ha puesto guapo, muy guapo.
Procuro no reírme y me vea feo.
--Sí, es verdad --asiente Yeli.
El lagarto de cabeza verde, q lo estaba yo viendo de refilón, sí q se ríe. Este y los otros lagartos son animales raros. Si salgo sin más no les importa q esté un rato con ellos, pero si salgo con el móvil a hacer una foto desaparecen, se esconden.
Luis me había dicho el nombre. Es del Génesis.
No digas eso
que voy a tu casa,
me baño en tu ducha,
me meto en tu cama,
Tengo marido,
q es piedra de laja.
Mejor a escondidas
nos vamos al río.
Bajamos al puente
ahora florido
de llamas de luna,
vamos escondidos
a hacer una cuna.
No hay este diálogo ni esa suerte.
Le pregunto:
--Sabes cocinar?
--Yo no soy una maruja --protesta.
No hace falta que lo jure. Sabe elegir prendas sugerentes.
--Yo cocino algunas cositas --dice Yeli, contrita, como sintiéndose culpable.
--Y café? Sabes hacer café?
Se ríe.
Y la noche llega, Pepe. Nos vemos.
lunes, 7 de agosto de 2017
y mañana, si tercia bien, en el Gato ...
Vaya, me entero que el frío, como Cucarachas con Chanel, no existe. "El frío es la ausencia de calor, y la oscuridad es la ausencia de luz". Eso le dijo Einstein --dicen-- a un profesor de filosofía en el instituto. Otra cosa q dijo Einsten --dicen-- es q su Dios era el Dios de Spinoza. Frase iluminada de Einstein recuerdo sólo una. "La realidad es una apariencia, pero una apariencia muy insistente". Lo mismo, más o menos, decía don Juan el de Castaneda.
"El Mal es la ausencia de Dios", dijo el niño Einstein al profesor q quería demostrar la no existencia de Dios.
Hitler tampoco creía en Dios. Nietzche sí, pero lo disimulaba. Trump sí cree en Dios, cree que Dios es él. En buenas manos está el mundo. Es lo que hay.
Lo curioso es que después de escribir ese párrafo, leo la entrega dominical de Martín y también habla de Einstein. En un caso esotérico cuántico. Alude, por medio de un personaje, a que un cuento fantástico de Cortazar, igual que sucedió con Julio Verne, se haría realidad. En concreto, en la argentina de Videla, al que Borges en un primer momento consideró un caballero. El detalle es baladí, una disculpa narrativa. Un caso similar lo leí también en los libros de Castaneda: el hombre entra en una casa de Cuernavaca y cuando está en su interior se da cuenta de que está en su apartamento de Los Ángeles. Rocambolesca fantasía. Con agujero de gusano, un atajo en el espacio-tiempo. En menos de un segundo puedes viajar de una galaxia a otra.
Viajo de una galaxia a otra: A, B y C. Inteligencia, intuición e instinto. A y C no me reciben. B, qué cosas, sí me recibe, con las puertas abiertas. Qué cosas, digo, porque en esta realidad, B no quiere ni verme. Realidades contrapuestas en el espacio-tiempo.
horas después
C da señales de aprobación, de refilón. A, orgullosa inteligencia, ni eso. Odia la expresión "escritora canaria". El "canaria" sobra.
--Escritora canaria,
de la patria de la bandera
amarilla, azul y blanca
eres el verde de las estrellas
le dije a A. Pero debió de considerarlo un piropo machista, localista y nacionalista barato. Cosas que odia, absolutamente. Ella es universal. Su mundo son las galaxias inconmensurables. La amo. La elijo. Como no tengo posibles para tener a las tres, elijo a la q me rechaza. Así no tengo a ninguna. Cosas mías. Además no sé si las galaxias existen.
Subo al kiosco de Vicenta.
--Una tarjeta pa la guagua.
--Vale también para el autobús --dice Vicenta.
Veo al Loco.
--Qué tal las vacaciones?
--Mira --levanta la camisa y se acaricia la barriga--. Nutrido de grasa, comida gratis, cama gratis, ducha gratis...
Pero se le nota contento de haber salido de las rejas.
Con la tarjeta del autobús vuelvo a casa por la estrecha calle. Había hablado con el guardia civil jubilado. Me preguntó si podía coger una papaya. Me cae bien el hombre, una vez me trancó robándole una pimienta y lo único que me dijo fue las propiedades de la pimienta.
--Te cogí dos papayas.
Me dice que él suele comerla de madrugada. Es cuando tiene mejor sabor, dice.
Miro el pimentero, le está saliendo la flor.
"El Mal es la ausencia de Dios", dijo el niño Einstein al profesor q quería demostrar la no existencia de Dios.
Hitler tampoco creía en Dios. Nietzche sí, pero lo disimulaba. Trump sí cree en Dios, cree que Dios es él. En buenas manos está el mundo. Es lo que hay.
Lo curioso es que después de escribir ese párrafo, leo la entrega dominical de Martín y también habla de Einstein. En un caso esotérico cuántico. Alude, por medio de un personaje, a que un cuento fantástico de Cortazar, igual que sucedió con Julio Verne, se haría realidad. En concreto, en la argentina de Videla, al que Borges en un primer momento consideró un caballero. El detalle es baladí, una disculpa narrativa. Un caso similar lo leí también en los libros de Castaneda: el hombre entra en una casa de Cuernavaca y cuando está en su interior se da cuenta de que está en su apartamento de Los Ángeles. Rocambolesca fantasía. Con agujero de gusano, un atajo en el espacio-tiempo. En menos de un segundo puedes viajar de una galaxia a otra.
Viajo de una galaxia a otra: A, B y C. Inteligencia, intuición e instinto. A y C no me reciben. B, qué cosas, sí me recibe, con las puertas abiertas. Qué cosas, digo, porque en esta realidad, B no quiere ni verme. Realidades contrapuestas en el espacio-tiempo.
horas después
C da señales de aprobación, de refilón. A, orgullosa inteligencia, ni eso. Odia la expresión "escritora canaria". El "canaria" sobra.
--Escritora canaria,
de la patria de la bandera
amarilla, azul y blanca
eres el verde de las estrellas
le dije a A. Pero debió de considerarlo un piropo machista, localista y nacionalista barato. Cosas que odia, absolutamente. Ella es universal. Su mundo son las galaxias inconmensurables. La amo. La elijo. Como no tengo posibles para tener a las tres, elijo a la q me rechaza. Así no tengo a ninguna. Cosas mías. Además no sé si las galaxias existen.
Subo al kiosco de Vicenta.
--Una tarjeta pa la guagua.
--Vale también para el autobús --dice Vicenta.
Veo al Loco.
--Qué tal las vacaciones?
--Mira --levanta la camisa y se acaricia la barriga--. Nutrido de grasa, comida gratis, cama gratis, ducha gratis...
Pero se le nota contento de haber salido de las rejas.
Con la tarjeta del autobús vuelvo a casa por la estrecha calle. Había hablado con el guardia civil jubilado. Me preguntó si podía coger una papaya. Me cae bien el hombre, una vez me trancó robándole una pimienta y lo único que me dijo fue las propiedades de la pimienta.
--Te cogí dos papayas.
Me dice que él suele comerla de madrugada. Es cuando tiene mejor sabor, dice.
Miro el pimentero, le está saliendo la flor.
sábado, 5 de agosto de 2017
primera entrega
¿Qué está pasando aquí? Esta mañana desperté con esa pregunta en las rayas de la frente. La pregunta se disipó entre los rosales mientras caminaba a Ibrahim. Como siempre, una naranjada pekeña y un café. Uno que vive más arriba, más joven que yo, en el taburete de al lado, pegó la hebra.
--Me peleé con toda mi familia, y me dediqué a leer las esquelas. Cogía el periódico y sólo leía las esquelas. Leí como fueron muriendo todos, uno a uno...
Y sigue el hombre, contándome quién era cada uno. Cuento largo. Cuento de atardecer con las sillas afuera, pero por la mañana es un coñazo.
Me acuerdo de un bloc donde escribí, en la vena de las coplas de Juan Cabrón, numerosas coplas y décimas. Una lluvia fuerte mojó el bloc y las letras quedaron diluidas. Como imagen no están mal.
Mejor no las añado a la obra de Juan Cabrón. Sería engordar el libro que ya como está está atlético. Esperando al enterrador, el editor, que publique la obra. Ganancias, a pesar de Baudelaire que decía que era mentira que la poesía no da dinero, no creo que me den, pero publicar en papel es una liberación, el peso de la obra se lo dejas al lector, que la cargue si kiere.
Los versos del bloc tocado por la lluvia, mejor los publico akí. Lecturas de atardecer.
primera entrega
A ver si ganamos cien,
a ver si ganamos mil.
Lo q ganemos, señores,
será para repartir.
Habrá fiesta en la vendimia
con papas y mojos,
licores pa los antojos
y agua de manzanilla.
De don Gerundio Adjetivo
oiremos las historias
de todas las guerras viejas
q las guarda su memoria.
De don Conjunción Pronombre
oyen canción del timple
en el aire señalando
las cosas q son más simples.
De artículo Sustantivo
oiremos agua de lluvia
caer sobre las penurias
como maná al judío.
Y entrando en los pueblos míos
encuentro a don Predicado
concertando con Sujeto
qué verbo es el apropiado.
En Morfología y Gramática
todos son machos, señores.
¿Dónde se esconden las hembras?
En los detalles menores.
Allí van las dulces tildes
y las elegantes comas
a bailar con los acentos
q bailan con los silencios.
El punto canta en la loma.
Y si vienen contrapuntos
dejen preñar a los verbos
con toda clase de líneas,
también del género negro.
Si son del género rosa
q tengan sexo primero.
Por eso aprendió los tangos
el galante marinero.
Marinero del mar de lenguas
que están en el mundo entero
esperando quien la tenga
nada más llegar a puerto.
***
Se bañaba la mora
en la noche de luna
cubierta de espumas
al compás de las olas.
Su cuerpo cubierto
de telas bordadas,
también su cabello,
no su linda cara.
Qué bellos los labios,
qué linda la llama,
se bañaba sola
la mora en el agua.
Yo, mal cristiano,
le pedí la boda
y me dijo no
con miel en sus ojos.
Me guía la luna
y ella me dice
aparta, buen hombre.
La llevé tierra adentro,
le di una toalla
que secase el cuerpo
aturdida el alma.
Se encogió de hombros
y en menos que un ala
se mueve en la altura,
soltó su vestido
y quedó desnuda.
Joder, estaba uno lírico en ese tiempo. Realismo lírico, con instrumentos medievales, de cuerda y aire. La poesía o es lírica o es no lírica. La poesía tibia, que no se sabe lo que es, si fría o caliente, sométase al juicio de Jesús de Galilea. La lírica que yo más he bebido es la de los romances medievales españoles y los poetas árabes, pero leídos en cristiano. La poesía no lírica ya la escribió Kafka. Nada nuevo bajo el sol. Ninguna revolución a la vista. Lo que hay es lo que hubo. Lo demás son impertinencias y negocios de burladores.
O el cigarro, q lo dejo en la mesa y está a punto de kemar la madera. Me corrijo con el café y ahora peco con el cigarro.
Sábado tonto. Nadie llama. Nadie propone un plan, un negocio, lo que sea.
--Me peleé con toda mi familia, y me dediqué a leer las esquelas. Cogía el periódico y sólo leía las esquelas. Leí como fueron muriendo todos, uno a uno...
Y sigue el hombre, contándome quién era cada uno. Cuento largo. Cuento de atardecer con las sillas afuera, pero por la mañana es un coñazo.
Me acuerdo de un bloc donde escribí, en la vena de las coplas de Juan Cabrón, numerosas coplas y décimas. Una lluvia fuerte mojó el bloc y las letras quedaron diluidas. Como imagen no están mal.
Mejor no las añado a la obra de Juan Cabrón. Sería engordar el libro que ya como está está atlético. Esperando al enterrador, el editor, que publique la obra. Ganancias, a pesar de Baudelaire que decía que era mentira que la poesía no da dinero, no creo que me den, pero publicar en papel es una liberación, el peso de la obra se lo dejas al lector, que la cargue si kiere.
Los versos del bloc tocado por la lluvia, mejor los publico akí. Lecturas de atardecer.
primera entrega
A ver si ganamos cien,
a ver si ganamos mil.
Lo q ganemos, señores,
será para repartir.
Habrá fiesta en la vendimia
con papas y mojos,
licores pa los antojos
y agua de manzanilla.
De don Gerundio Adjetivo
oiremos las historias
de todas las guerras viejas
q las guarda su memoria.
De don Conjunción Pronombre
oyen canción del timple
en el aire señalando
las cosas q son más simples.
De artículo Sustantivo
oiremos agua de lluvia
caer sobre las penurias
como maná al judío.
Y entrando en los pueblos míos
encuentro a don Predicado
concertando con Sujeto
qué verbo es el apropiado.
En Morfología y Gramática
todos son machos, señores.
¿Dónde se esconden las hembras?
En los detalles menores.
Allí van las dulces tildes
y las elegantes comas
a bailar con los acentos
q bailan con los silencios.
El punto canta en la loma.
Y si vienen contrapuntos
dejen preñar a los verbos
con toda clase de líneas,
también del género negro.
Si son del género rosa
q tengan sexo primero.
Por eso aprendió los tangos
el galante marinero.
Marinero del mar de lenguas
que están en el mundo entero
esperando quien la tenga
nada más llegar a puerto.
***
Se bañaba la mora
en la noche de luna
cubierta de espumas
al compás de las olas.
Su cuerpo cubierto
de telas bordadas,
también su cabello,
no su linda cara.
Qué bellos los labios,
qué linda la llama,
se bañaba sola
la mora en el agua.
Yo, mal cristiano,
le pedí la boda
y me dijo no
con miel en sus ojos.
Me guía la luna
y ella me dice
aparta, buen hombre.
La llevé tierra adentro,
le di una toalla
que secase el cuerpo
aturdida el alma.
Se encogió de hombros
y en menos que un ala
se mueve en la altura,
soltó su vestido
y quedó desnuda.
Joder, estaba uno lírico en ese tiempo. Realismo lírico, con instrumentos medievales, de cuerda y aire. La poesía o es lírica o es no lírica. La poesía tibia, que no se sabe lo que es, si fría o caliente, sométase al juicio de Jesús de Galilea. La lírica que yo más he bebido es la de los romances medievales españoles y los poetas árabes, pero leídos en cristiano. La poesía no lírica ya la escribió Kafka. Nada nuevo bajo el sol. Ninguna revolución a la vista. Lo que hay es lo que hubo. Lo demás son impertinencias y negocios de burladores.
O el cigarro, q lo dejo en la mesa y está a punto de kemar la madera. Me corrijo con el café y ahora peco con el cigarro.
Sábado tonto. Nadie llama. Nadie propone un plan, un negocio, lo que sea.
viernes, 4 de agosto de 2017
amores variados
después de los agasajos, viene la clausura. Ocupo días de celda en ejemplares únicos. Colección Animal. Tomos de arte los desarto y los dejo reducidos y las páginas sufren el gesso, el color y el añadido y borrado de líneas y planos. Destrozando el juguete, el niño aprende el mecanismo. Investiga. Lema Pepe&Chito: no copia nada, todo lo usa. Y lo desusa. Los tomos eran pesados, los dejé livianos. La broma de exponer en el Moma ya está gastada. No hace reír. Y exponer en Santa Pus no sé, también parece que no. Recuerdo un cuento de Fonseca: el pintor no sé quién de pronto tiene una fama descomunal y, de la noche a la mañana, amanece rodeado de un olvido descomunal, comiéndose los cuadros.
Una historia real oí acerca de Tamara de Lempicka que se parece. Con el triunfo del abstraccionismo en el mercado del arte, intentó cambiar de estilo, dejó atrás el realismo manierista que la llevó a gozar el glamour mundano y quiso hacer cuadros abtractos, pero la olvidaron, la desexitaron.
Busco en google Lempicka y me entero de algo que me sorprende.
En la novela son personajes pasajeros la pintora y la bailarina Isadora Duncan. Cada cual por su lado. De Isadora me emocionó la película y luego leí una biografía, en un libro donde estaba también la vida contada de Lempicka. Lo que desconocía es que ésta pintó el cuadro Autorretrato en un Bugati verde. "Recuerda la trágica muerte de Isadora Duncan".
En la novela la bailarina fallece en la carretera de Taganana, cerca de la playa de Almáciga. En la realidad, la pintora se va de este mundo mientras dormía, en Cuernavaca. La enciclopedia en red lo cuenta: un escultor mexicano, amigo, lleva sus cenizas en helicóptero y las arroja en el cráter del volcán Popocatépetl. Escena cinemascope.
Otros rasgo biográfico que desconocía es el amor entre el poeta José Martí y la Niña de Guatemala.
Él tenía 25 y ella 16. Él era su maestro particular y ella la alumna. Un amor que, según la crónica, no se hizo cuerpo. Permaneció platónico. El poeta, comprometido con una cubana, próximo a casarse, no le quiso dar alas al pecado y, cuando terminó el curso, se fue, se casó y no quiso ver más a la niña. Ella le escribe pidiéndole por favor que la vaya a ver. Él no contesta ni va a visitarla. Ella se suicida. José Martí escribe:
Quiero a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor;
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos,
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...
Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
el volvió, volvía casado;
ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas
todo cargado de flores...
Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.
Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.
Como el bronce candente,
al beso de despedida
era su frente --¡la frente
q más he amado en mi vida!
Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos;
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.
Al romance, me parece, le sobran las coplas 2, 3 y 4. Salvo los versos "ella por volverlo a ver / salió a verlo al mirador".
Delatan la vanidad del autor. Del hombre enamorado que recibe de la enamorada, joven de alta cuna, una prueba de amor sin paliativos.
Vanidades aparte, la historia más aproximada que he leído del caso del enamorado que venera a su amada muerta, es un texto de Marcelino sobre el corsario Amaro Pargo.
Cartas de una monja portuguesa delata el dolor de la enamorada que no recibe visita del amado. Pero en este caso el amado es un burlador, un laja. En París las cartas eran motivo de risas en las tabernas.
Y ahora q recuerdo, Isabel II de España tuvo un percance similar, por uno q la dejó por otra. Nada q ver con José Martí. El poeta sí amó, pero se apartó porque no quiso dañar a su mujer ni dañar su honra de marido. La que sí quedó dañada fue la joven de Guatemala.
Tampoco sé si besó su frente y sus zapatos blancos. Al entierro sí fue pero llegó tarde.
El tema de hombre q a pesar de amar rechaza es más amplio. En Doña Bella, novela y culebrón televisivo brasileño, él --igual que el él de Mejor cuando improvisas-- la rechaza por imposiciones sociales, pero doña Bella no muere de amor sino que lo encuentra más abundante, se mete a puta, no por obligación sino por gusto. Clientela rica, de dinero. Relaciones políticas de alto voltaje.
Él se arrepiente de haberla dejado y regresa a buscarla, confiado en que ella saldrá a verlo al mirador, pero lo que hace es ponerlo a la cola en la sala de espera con los demás clientes. El final es feliz. Con el tiempo ella, suficientemente acaudalada (honrada), deja de vender amor fingido y le regala a su hombre, en exclusiva, el amor verdadero.
mujer hecha y derecha
no muere de amor.
Si él kiere morir,
q vaya con Dios.
Y si kiere vivir,
ya sabe quién soy,
q pague con honra
el bien q le doy.
Una historia real oí acerca de Tamara de Lempicka que se parece. Con el triunfo del abstraccionismo en el mercado del arte, intentó cambiar de estilo, dejó atrás el realismo manierista que la llevó a gozar el glamour mundano y quiso hacer cuadros abtractos, pero la olvidaron, la desexitaron.
Busco en google Lempicka y me entero de algo que me sorprende.
En la novela son personajes pasajeros la pintora y la bailarina Isadora Duncan. Cada cual por su lado. De Isadora me emocionó la película y luego leí una biografía, en un libro donde estaba también la vida contada de Lempicka. Lo que desconocía es que ésta pintó el cuadro Autorretrato en un Bugati verde. "Recuerda la trágica muerte de Isadora Duncan".
En la novela la bailarina fallece en la carretera de Taganana, cerca de la playa de Almáciga. En la realidad, la pintora se va de este mundo mientras dormía, en Cuernavaca. La enciclopedia en red lo cuenta: un escultor mexicano, amigo, lleva sus cenizas en helicóptero y las arroja en el cráter del volcán Popocatépetl. Escena cinemascope.
Otros rasgo biográfico que desconocía es el amor entre el poeta José Martí y la Niña de Guatemala.
Él tenía 25 y ella 16. Él era su maestro particular y ella la alumna. Un amor que, según la crónica, no se hizo cuerpo. Permaneció platónico. El poeta, comprometido con una cubana, próximo a casarse, no le quiso dar alas al pecado y, cuando terminó el curso, se fue, se casó y no quiso ver más a la niña. Ella le escribe pidiéndole por favor que la vaya a ver. Él no contesta ni va a visitarla. Ella se suicida. José Martí escribe:
Quiero a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor;
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos,
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...
Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
el volvió, volvía casado;
ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas
todo cargado de flores...
Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.
Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.
Como el bronce candente,
al beso de despedida
era su frente --¡la frente
q más he amado en mi vida!
Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos;
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.
Al romance, me parece, le sobran las coplas 2, 3 y 4. Salvo los versos "ella por volverlo a ver / salió a verlo al mirador".
Delatan la vanidad del autor. Del hombre enamorado que recibe de la enamorada, joven de alta cuna, una prueba de amor sin paliativos.
Vanidades aparte, la historia más aproximada que he leído del caso del enamorado que venera a su amada muerta, es un texto de Marcelino sobre el corsario Amaro Pargo.
Cartas de una monja portuguesa delata el dolor de la enamorada que no recibe visita del amado. Pero en este caso el amado es un burlador, un laja. En París las cartas eran motivo de risas en las tabernas.
Y ahora q recuerdo, Isabel II de España tuvo un percance similar, por uno q la dejó por otra. Nada q ver con José Martí. El poeta sí amó, pero se apartó porque no quiso dañar a su mujer ni dañar su honra de marido. La que sí quedó dañada fue la joven de Guatemala.
Tampoco sé si besó su frente y sus zapatos blancos. Al entierro sí fue pero llegó tarde.
El tema de hombre q a pesar de amar rechaza es más amplio. En Doña Bella, novela y culebrón televisivo brasileño, él --igual que el él de Mejor cuando improvisas-- la rechaza por imposiciones sociales, pero doña Bella no muere de amor sino que lo encuentra más abundante, se mete a puta, no por obligación sino por gusto. Clientela rica, de dinero. Relaciones políticas de alto voltaje.
Él se arrepiente de haberla dejado y regresa a buscarla, confiado en que ella saldrá a verlo al mirador, pero lo que hace es ponerlo a la cola en la sala de espera con los demás clientes. El final es feliz. Con el tiempo ella, suficientemente acaudalada (honrada), deja de vender amor fingido y le regala a su hombre, en exclusiva, el amor verdadero.
mujer hecha y derecha
no muere de amor.
Si él kiere morir,
q vaya con Dios.
Y si kiere vivir,
ya sabe quién soy,
q pague con honra
el bien q le doy.
jueves, 3 de agosto de 2017
novelas...
El rencor engendra la ira y la ira engendra la violencia. Despierto, cuando surge conatos de rencor, hago mío el pensamiento de Confucio "nadie ni Dios es culpable de lo que te pasa". En la vigilia el raciocinio le pone corral a la ira, pero los sueños no conocen límites, y lo que llevas dentro lo riega con profusión, y si es malo aún más. Reté a peliar a mi contrincante en el sueño. La aparición de una amiga apaciguó el fuego violento. No peleamos.
Enciendo el ordenador. Un aliado insulta sin paliativos a un periodista que opinó en contra del ataque al autobús de turistas. Lo pone boca abajo, le marca en la frente un símbolo falangista y lo llama hijo de puta.
El periodista, si me inspirara personaje de una novela sería un tiburón de la localidad, y el aliado una sardina, seguramente con aspiraciones a tiburón. En una lectura despacito la guagua de turistas es lo de menos, un teatro político. Una disculpa.
Barthes relacionó las meditaciones de Loyola, las reflexiones de un anarquista utópico y las acciones de la obra de Sade.
Lo que medita uno, reflexiona otro y hace un tercero tienen diferentes disfraces, pero el esqueleto está cortado por la misma tijera. En el caso de Loyola, en el que ahora prefiero pensar, la estrategia era revivir la pasión de Cristo desde cada uno de los personajes del drama. Me pongo en lugar del aliado y me veo fuerte porque soy capaz de conducir al poderoso al árbol de la horca. Y si me pongo en lugar del periodista, considero prudente dejar pasar la ofensa no sea que no sólo la energía se transforme sino también las especies, no sea q la sardina se vuelva piraña y me coma el porvenir. Quien siembra viento recoge tempestades. Yo a lo mío... a mi tortilla.
Ay Pepe, ¿qué más te digo desto que no te canse?
Yo a lo mío. La ocurrencia REFLEXIÓN (A), MEDITACION (B) ACCIÓN (C) me conduce inevitable a nuestra trilogía. La primera duda en dónde colocar A, B y C en los circuitos narrativos de Cucarachas con Chanel. Una virtud de novela sagrada (Moby Dick o La metamorfosis, por nombrar dos ejemplos opuestos, una de aventura y otra de desventura) es que se mueva con dos elementos. La acción es imprescindible. C debe unirse con A o con B, pero nunca con los dos a la vez. Un punto importante, para quienes investigamos el espíritu del juego, es que en la novela de Dr R, C está en combinación con A y con B y la novela no se derrumba. Es más, se eleva y eleva.
La novela Mejor cuando improvisas también, en cierto modo, lo logra, pero de un modo más imperceptible, el salto de la realidad a la literatura se da al final, es una especie de continúa, cuidado, la novela no acaba aquí. No, no acaba allí. Acaba en El marinero perdió la gracia del mar. El abogado que en la novela de Juan acompaña a las niñas no es otro que el marinero que en la gracia del mar se deja llevar por los niños a una fiesta en el barranco. Barranco del crimen.
Juan autor trabajó con la reflexión y con la acción. Es el lector (yo, en este caso) quien trabaja con la meditación (Intuición). No sólo veo la continuación, las niñas llevando al abogado a una fiesta en el barrio, sino que oigo a los personajes que rodean al narrador, no sólo lo que el narrador cuenta sino lo que no cuenta. El final intuido es consecuencia de la maldición de una mujer rechazada, caso casi similar al que relata Antonio Bermejo en La fiesta.
En Fetasa ( C + B) ocurre algo similar, pero anunciado por el protagonista, no sufres la revelación de lo oculto, lo callado...
Paso de la teoría a la práctica. ¿Qué hay que hacer? Recoger. Voy al patio. Rescato de la kema dos libros, uno de clases de pintura ("las cosas no son como las vemos sino como las pintamos"). El otro es una novela ajena al arte, pero comienza:
"Una lámpara pendía del techo; un cuadro al óleo sobre la pared representaba a una mujer, con un espejo al fondo. El artista no había aprendido a pintar en un colegio precisamente: ni un solo detalle había sido olvidado y la precisión incisiva del cuerpo, denso de sensualidad, resultaba excitante".
Imaginaciones. Como la mía de anoche. No hubo amor ni magia después de la cena. La realidad fue Ramón. En el Gato. Plaza a media luz, a media luz los tres, reflexionando y meditando. Y Ramón con bólido nuevo, aerodinámico, rojo.
Me deja el amigo en La Maldad. La casa de la vecina galante tenía la puerta cerrada.
Hoy pasó ella por delante de mi casa. Y...
Continuará.
Enciendo el ordenador. Un aliado insulta sin paliativos a un periodista que opinó en contra del ataque al autobús de turistas. Lo pone boca abajo, le marca en la frente un símbolo falangista y lo llama hijo de puta.
El periodista, si me inspirara personaje de una novela sería un tiburón de la localidad, y el aliado una sardina, seguramente con aspiraciones a tiburón. En una lectura despacito la guagua de turistas es lo de menos, un teatro político. Una disculpa.
Barthes relacionó las meditaciones de Loyola, las reflexiones de un anarquista utópico y las acciones de la obra de Sade.
Lo que medita uno, reflexiona otro y hace un tercero tienen diferentes disfraces, pero el esqueleto está cortado por la misma tijera. En el caso de Loyola, en el que ahora prefiero pensar, la estrategia era revivir la pasión de Cristo desde cada uno de los personajes del drama. Me pongo en lugar del aliado y me veo fuerte porque soy capaz de conducir al poderoso al árbol de la horca. Y si me pongo en lugar del periodista, considero prudente dejar pasar la ofensa no sea que no sólo la energía se transforme sino también las especies, no sea q la sardina se vuelva piraña y me coma el porvenir. Quien siembra viento recoge tempestades. Yo a lo mío... a mi tortilla.
Ay Pepe, ¿qué más te digo desto que no te canse?
Yo a lo mío. La ocurrencia REFLEXIÓN (A), MEDITACION (B) ACCIÓN (C) me conduce inevitable a nuestra trilogía. La primera duda en dónde colocar A, B y C en los circuitos narrativos de Cucarachas con Chanel. Una virtud de novela sagrada (Moby Dick o La metamorfosis, por nombrar dos ejemplos opuestos, una de aventura y otra de desventura) es que se mueva con dos elementos. La acción es imprescindible. C debe unirse con A o con B, pero nunca con los dos a la vez. Un punto importante, para quienes investigamos el espíritu del juego, es que en la novela de Dr R, C está en combinación con A y con B y la novela no se derrumba. Es más, se eleva y eleva.
La novela Mejor cuando improvisas también, en cierto modo, lo logra, pero de un modo más imperceptible, el salto de la realidad a la literatura se da al final, es una especie de continúa, cuidado, la novela no acaba aquí. No, no acaba allí. Acaba en El marinero perdió la gracia del mar. El abogado que en la novela de Juan acompaña a las niñas no es otro que el marinero que en la gracia del mar se deja llevar por los niños a una fiesta en el barranco. Barranco del crimen.
Juan autor trabajó con la reflexión y con la acción. Es el lector (yo, en este caso) quien trabaja con la meditación (Intuición). No sólo veo la continuación, las niñas llevando al abogado a una fiesta en el barrio, sino que oigo a los personajes que rodean al narrador, no sólo lo que el narrador cuenta sino lo que no cuenta. El final intuido es consecuencia de la maldición de una mujer rechazada, caso casi similar al que relata Antonio Bermejo en La fiesta.
En Fetasa ( C + B) ocurre algo similar, pero anunciado por el protagonista, no sufres la revelación de lo oculto, lo callado...
Paso de la teoría a la práctica. ¿Qué hay que hacer? Recoger. Voy al patio. Rescato de la kema dos libros, uno de clases de pintura ("las cosas no son como las vemos sino como las pintamos"). El otro es una novela ajena al arte, pero comienza:
"Una lámpara pendía del techo; un cuadro al óleo sobre la pared representaba a una mujer, con un espejo al fondo. El artista no había aprendido a pintar en un colegio precisamente: ni un solo detalle había sido olvidado y la precisión incisiva del cuerpo, denso de sensualidad, resultaba excitante".
Imaginaciones. Como la mía de anoche. No hubo amor ni magia después de la cena. La realidad fue Ramón. En el Gato. Plaza a media luz, a media luz los tres, reflexionando y meditando. Y Ramón con bólido nuevo, aerodinámico, rojo.
Me deja el amigo en La Maldad. La casa de la vecina galante tenía la puerta cerrada.
Hoy pasó ella por delante de mi casa. Y...
Continuará.
miércoles, 2 de agosto de 2017
sorpresas en la noche
"Cuando morimos nacemos de nuevo", escribe una mujer a la pregunta de si hay vida o no después de la muerte. Estoy en sintonía con esa respuesta si estoy en sintonía con Intuición. Es una pregunta a la que no puede responder ni Instinto ni Inteligencia. Ésta porque no sabe la respuesta y el otro porque sabe que la muerte no existe, es un espejismo, como la conciencia del yo.
Me llama la atención encontrarme esa pregunta, nada más encender la computadora, porque anoche me dormí pensando en la muerte, individual y colectiva. No sé si nacemos cuando morimos o morimos cuando nacemos. No sé nada. Intuición me visita en sueños, pero en la vigilia no la veo ni por casualidad. Esta es la realidad.
Llama Ramón. Viene del Sur. Va a una conferencia en el Museo del Hombre. Luego nos llama, a ver dónde estamos.
Empiezo a sospechar que eso de la energía cuántica es cierto, es algo más que recurso de las artes aplicadas. Sueño con Susana Díaz, nos impregnamos de baraka, y a un consul deslenguado lo quitaron de Washington, el ministro ni lo dudó un reglón. Estaré atento a las noticias. A ver si por un polvo me enamoré. Genio y figura.
Lo demás no pero el amor sí es un asunto cuántico. Según esa teoría, yo no sólo estoy ahora en La Maldad a punto de salir a Ibrahim a encontrarme con Luis, Juan y Marcelino, sino en pleno romance político en Sevilla, descubriendo las espirales de la Torre del Oro.
Yo, de lo que soy consciente es de lo que estoy viviendo aquí. Marcelino avisa que se desapunta, no tiene buen cuerpo. Ibrahim si puedo avisar a mi cuñado por una garrafa de vino...
En la casa del marqués, alguien rompe una copa de vino. Más tarde en Santa Pus, en el peruano de la calle de La Rosa, Juan evita que la camarera rompa otra copa de vino. Entra una colombiana que conoce a Juan.
--Ay,en casa tengo hierba que me mandaron de Colombia. Cuando terminen de comer, si quieren vamos.
Terminamos de comer, Vamos, En el camino, hablamos de Puerto Rico y lo violento que eran los guanches. En su casa no hablamos de nada. Mejor.
Me llama la atención encontrarme esa pregunta, nada más encender la computadora, porque anoche me dormí pensando en la muerte, individual y colectiva. No sé si nacemos cuando morimos o morimos cuando nacemos. No sé nada. Intuición me visita en sueños, pero en la vigilia no la veo ni por casualidad. Esta es la realidad.
Llama Ramón. Viene del Sur. Va a una conferencia en el Museo del Hombre. Luego nos llama, a ver dónde estamos.
Empiezo a sospechar que eso de la energía cuántica es cierto, es algo más que recurso de las artes aplicadas. Sueño con Susana Díaz, nos impregnamos de baraka, y a un consul deslenguado lo quitaron de Washington, el ministro ni lo dudó un reglón. Estaré atento a las noticias. A ver si por un polvo me enamoré. Genio y figura.
Lo demás no pero el amor sí es un asunto cuántico. Según esa teoría, yo no sólo estoy ahora en La Maldad a punto de salir a Ibrahim a encontrarme con Luis, Juan y Marcelino, sino en pleno romance político en Sevilla, descubriendo las espirales de la Torre del Oro.
Yo, de lo que soy consciente es de lo que estoy viviendo aquí. Marcelino avisa que se desapunta, no tiene buen cuerpo. Ibrahim si puedo avisar a mi cuñado por una garrafa de vino...
En la casa del marqués, alguien rompe una copa de vino. Más tarde en Santa Pus, en el peruano de la calle de La Rosa, Juan evita que la camarera rompa otra copa de vino. Entra una colombiana que conoce a Juan.
--Ay,en casa tengo hierba que me mandaron de Colombia. Cuando terminen de comer, si quieren vamos.
Terminamos de comer, Vamos, En el camino, hablamos de Puerto Rico y lo violento que eran los guanches. En su casa no hablamos de nada. Mejor.
martes, 1 de agosto de 2017
política, poetas, etc.
"Destrozaron un autobús en una acción simbólica." Ella misma, Mireia Boya, diputada catalana, ha pinchado ruedas de bicicletas de alquiler en acción simbólica contra la ocupación del capital privado en el espacio público. Así contado, no lo entiendo. Es lo que hacen las terrazas de verano, las furgonetas bar en las Teresitas, etc.
Los aliados independentistas se pelean unos con otros. Divide y vencerás, dice el dicho. Lo que dice Ben Liza es que la izquierda tiene un pensamiento cada vez más de borregos. Dostoiewski lo que decía, a pesar de Nabokov, es que las revoluciones las mueven las pancartas, no los análisis políticos.
Cubillo tuvo efectivas pancartas, en tierra abonada, y funcionó hasta que el Estado mandó a las islas fuerzas especiales, mientras se movían puñales mercenarios en Argelia.
cuando vengas a esta rama,
suave colibrí,
solo con tu peso
se ha de partir.
Oigo nombrar a Alistair Crowley, "famoso mago y nigromante asesor de Hitler". Cuenta el informante que fue con Pessoa a La Boca do Inferno, "donde el mago desapareció".
Curiosidad de política ficción me entra por António Ferro, "el goebbels del Estado Novo", aliado de Pessoa y elevador del fado, el arte de los burdeles, a emblema nacional luso.
Y en España, Podemos perdiendo el tiempo con políticas de niño chico. Burlarse de millones de ciudadanos que votaron al PP, como si fuesen idiotas, es el error más leve de Podemos. Se vieron de pronto con mucho poder y lo desperdiciaron, como en las novelas negras el antihéroe que se ve de pronto, gracias a una quiniela, en la cumbre de la riqueza monetaria.
*
el facebook se ha llenado de entradas y comentario sobre los maltratadores. Uno pregunta si un maltratador puede dejar de serlo. Unos dicen que si se arrepiente y va al psicólogo, tiene solución. Reinsertado en la sociedad.
Si es un poeta, siendo maltratador escribirá:
Me visitan los celos
y entonces te parto la cara,
te tiro al suelo
y te muerdo con ganas.
Perdóname, amor mío.
Lo hago por buena causa,
pa que te kedes conmigo.
Si se arrepiente y va al psicólogo, la musa le dirá:
Dicen quien nace lechón
muere cochino,
ella se fue con otro
y yo no afilo el cuchillo.
Nací maltratador,
moriré maltratadillo
pero a mí no me coge un juez
dándole más al martillo.
En fin, ya sabemos que los poetas son unos fingidores, unos farsantes. Un ejemplo está en un cuento de las 1001 noche. Él le escribe poemas a una hurí. Los versos surten efecto y la bella se enamora del poeta. Como si se hubiese enamorado de Rubirosa. El poeta la deja y ella se queja:
--Tú qué me decías lo mucho que me querías --protestó la hurí.
--Mi oficio es ser poeta, tú solo fuiste una disculpa --contestó y adiós.
Con razón Platón no quería a los poetas en el Gobierno.
Aznar era --y lo seguirá siendo-- un devoto de la poesía. El poeta Roger Wolfe hizo un poema imaginario con Aznar y la señora Botella haciendo el amor, amor con aires poéticos.
También Zapatero fue poeta pero malo, y Rajoy también lo es en ocasiones. Lo malo de Pablo Iglesias es que no tiene poesía ninguna y le sobra retórica. Susana Díaz tampoco tiene poesía, por eso necesita a los poetas. Pedro Sánchez no, éste guste o no, ha ganado una guerra, recuperar el trono robado, es el héroe de una epopeya local, pero o cambia de retórica o vamos de culo, piensa mi instinto.
En fin, Platón estaba equivocado. Sin el concurso de los poetas, esos farsantes, las naciones no se sostienen.
La máquina me dice que mis sueños construyen un puente entre lo físico y lo espiritual. Buf los sueños. Están sobrevalorados. Y ahora más con la moda cuántica.
Corregir la retórica de Pedro Sánchez y conectar espiritualmente con Susana Díaz, no es un sueño desagradable. Pero no creo que ni un sólo átomo del sueño le llegue a ninguna de las dos sobresalientes cabezas de ese dragón llamado PSOE.
No creo que Susana me crea Pessoa y mande recado de que vaya a visitarla, cuando yo disponga.
Instinto e Inteligencia me dicen qué ni una cosa ni otra.
No sueñes tanto, Chito,
me dice mi amigo Pepe.
Si hasta la realidad
no es lo que nos parece,
cómo serán los sueños
y más esos sueños leves.
Pon los pies en la tierra
que es el barco que nos mueve.
Los aliados independentistas se pelean unos con otros. Divide y vencerás, dice el dicho. Lo que dice Ben Liza es que la izquierda tiene un pensamiento cada vez más de borregos. Dostoiewski lo que decía, a pesar de Nabokov, es que las revoluciones las mueven las pancartas, no los análisis políticos.
Cubillo tuvo efectivas pancartas, en tierra abonada, y funcionó hasta que el Estado mandó a las islas fuerzas especiales, mientras se movían puñales mercenarios en Argelia.
cuando vengas a esta rama,
suave colibrí,
solo con tu peso
se ha de partir.
Oigo nombrar a Alistair Crowley, "famoso mago y nigromante asesor de Hitler". Cuenta el informante que fue con Pessoa a La Boca do Inferno, "donde el mago desapareció".
Curiosidad de política ficción me entra por António Ferro, "el goebbels del Estado Novo", aliado de Pessoa y elevador del fado, el arte de los burdeles, a emblema nacional luso.
Y en España, Podemos perdiendo el tiempo con políticas de niño chico. Burlarse de millones de ciudadanos que votaron al PP, como si fuesen idiotas, es el error más leve de Podemos. Se vieron de pronto con mucho poder y lo desperdiciaron, como en las novelas negras el antihéroe que se ve de pronto, gracias a una quiniela, en la cumbre de la riqueza monetaria.
*
el facebook se ha llenado de entradas y comentario sobre los maltratadores. Uno pregunta si un maltratador puede dejar de serlo. Unos dicen que si se arrepiente y va al psicólogo, tiene solución. Reinsertado en la sociedad.
Si es un poeta, siendo maltratador escribirá:
Me visitan los celos
y entonces te parto la cara,
te tiro al suelo
y te muerdo con ganas.
Perdóname, amor mío.
Lo hago por buena causa,
pa que te kedes conmigo.
Si se arrepiente y va al psicólogo, la musa le dirá:
Dicen quien nace lechón
muere cochino,
ella se fue con otro
y yo no afilo el cuchillo.
Nací maltratador,
moriré maltratadillo
pero a mí no me coge un juez
dándole más al martillo.
En fin, ya sabemos que los poetas son unos fingidores, unos farsantes. Un ejemplo está en un cuento de las 1001 noche. Él le escribe poemas a una hurí. Los versos surten efecto y la bella se enamora del poeta. Como si se hubiese enamorado de Rubirosa. El poeta la deja y ella se queja:
--Tú qué me decías lo mucho que me querías --protestó la hurí.
--Mi oficio es ser poeta, tú solo fuiste una disculpa --contestó y adiós.
Con razón Platón no quería a los poetas en el Gobierno.
Aznar era --y lo seguirá siendo-- un devoto de la poesía. El poeta Roger Wolfe hizo un poema imaginario con Aznar y la señora Botella haciendo el amor, amor con aires poéticos.
También Zapatero fue poeta pero malo, y Rajoy también lo es en ocasiones. Lo malo de Pablo Iglesias es que no tiene poesía ninguna y le sobra retórica. Susana Díaz tampoco tiene poesía, por eso necesita a los poetas. Pedro Sánchez no, éste guste o no, ha ganado una guerra, recuperar el trono robado, es el héroe de una epopeya local, pero o cambia de retórica o vamos de culo, piensa mi instinto.
En fin, Platón estaba equivocado. Sin el concurso de los poetas, esos farsantes, las naciones no se sostienen.
La máquina me dice que mis sueños construyen un puente entre lo físico y lo espiritual. Buf los sueños. Están sobrevalorados. Y ahora más con la moda cuántica.
Corregir la retórica de Pedro Sánchez y conectar espiritualmente con Susana Díaz, no es un sueño desagradable. Pero no creo que ni un sólo átomo del sueño le llegue a ninguna de las dos sobresalientes cabezas de ese dragón llamado PSOE.
No creo que Susana me crea Pessoa y mande recado de que vaya a visitarla, cuando yo disponga.
Instinto e Inteligencia me dicen qué ni una cosa ni otra.
No sueñes tanto, Chito,
me dice mi amigo Pepe.
Si hasta la realidad
no es lo que nos parece,
cómo serán los sueños
y más esos sueños leves.
Pon los pies en la tierra
que es el barco que nos mueve.
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