domingo, 1 de junio de 2025

Berto, Unamuno y Nicolás

 Leo el cuento de Unamuno, o novela corta. La protagonista es la más bella del lugar. El autor no sabe hacer mujeres. Lo único que describe de ella es una oreja.

Berto me llama cuando estoy todavía dormido. Dice que me llama después. Contento me pongo, hay veces que te cansas de no hablar con nadie y te alegra que aparezca un berto que te cuenta los episodios y hazañas y quejumbres de su vida en tres tomos y un epílogo. Debió de arrepentirse y me deja jodido, otra vez hablando conmigo mismo, que soy incluso más pesado que él.

La novela de Unamuno tiene dos fases. Una en que el prota, un indiano rico y usurero, se casa con ella, se la compra al padre, y la trata dándole toda clase de lujos pero ni un gesto de amor. El amor es para los idiotas. Incluso la deja cortejar, sin llegar a los cuernos, con un conde idiota y cobarde. Ella le dice que sí llegó a los cuernos y el prota dice que no, porque él es el único hombre, y la mete en un manicomio. Cuando vuelve a la casa se pone mala y entonces al único hombre le entra un amor desmesurado. Incluso, se adivina, entre líneas, que hubo necrofilia. Novela leída.

Afuera, Nicolás está recogiendo pitangas.

viernes, 30 de mayo de 2025

novela encontrada

 Hallé anoche una novela de Unamuno, Nada menos que todo un hombre, con prólogo del autor. Jibarizo, con malas intenciones, parte de ese prólogo:

--... esta obra es una lamentable equivocación de su autor. El capricho o la impaciencia han debido originarle esta novela o lo que fuere. No se sabe bien lo que se ha propuesto el autor. Diríase que, perturbado tal vez por malas lecturas y obsesionado por ciertos deseos, se ha propuesto ser extravagante, decir cosas raras y desahogar bilis y malos humores. Su novela es una mezcla absurda de bufonadas, chocarrerías y disparates. Quiere demostrar que todo hombre de altura es, por debajo, tonto de capirote. En esta novela no se sabe lo que se propone su autor. Su obra es el más insípido manjar, un manjar frío que no piensa más que con el pensamiento de todo el mundo. Sus personajes son muñecos que el autor pasea por el escenario. Del de Marina más vale no hablar; el autor no sabe hacer mujeres, no lo ha sabido nunca. Y poco hemos de decir del estilo. El autor carece del sentido de la lengua. 

*

Si lo que está abajo está arriba y lo que está a la izquierda está a la derecha, entonces el rechazo está en el elogio y en el elogio está el rechazo. En la envidia está la soberbia y en la virtud está el vicio. Así hasta completar todas las cartas del tarot. El de Marsella. 

En los años adolescentes comencé a llevar la contraria al mundo. El idealismo hacía de mí lo que quería. Así fue como compré un libro de Lutero cuando me hicieron bibliotecario del Hogar Católico. Me quitaron del cargo. No comprendieron que hay que oír al enemigo, hasta darse cuenta que el enemigo dice las mismas tonterías que nosotros. Fenómeno del espejo.

En cuanto a la novela de Unamuno, se ve que la leí pero la olvidé. No sé de qué va. ¿Le hago una segunda lectura?   




jueves, 29 de mayo de 2025

cambio de bobina

 Cierro la versión concursante de Vertical blues. Voy a Injertos. A esta obra le pediría un repaso operativo de Dr. R. 

A Ramón no le digo nada porque vino por aquí, miró la tonga de viejas hojas de periódico y no le interesó porque en la batalla que quiere montar en el cuartel de Almeyda la guerra de Vietnam no entra. Pienso que esas hojas podrían nutrir el libro de cuentos. Entre ellas, acogería con complacencia el relato de una vietnamita inteligente, hábil y valiente. Del reportaje del periodista me acuerdo del traje que llevaba la muchacha, no sé cómo con ese vestido podía correr tan veloz.

En fin, entro en Injertos como un narrador poseído por la electricidad de Dr. R. y por el humor categórico de Juan Royo. A Marcelino no lo toco. Le dije que le iba a mandar una nueva versión de Agosta escribe, pero no lo veo con ganas de meterse en esas páginas. 

 

miércoles, 28 de mayo de 2025

más Vertical

Una de las cosas que eliminé de la Vertical simple (el título se lo debo al contertulio más radical de los tiempos de Radio Unión Tenerife) fueron las referencias a la guerra en Sarajevo. También eliminé los ecos de Bajo el volcán y de la historia de Maximiliano. Estas eliminaciones y otras las conservo en la versión barroca, y además busco otras alianzas. El nudo principal de la novela es el incesto Madre/hijo y el episodio de Abel y Caín. En este caso, es el personaje abelino el que mata a Caín, y finalmente se transforma en el asesinado. Abel es, en el desenlace, Caín. Deja de ser Abel. Otras alianzas que busco las encuentro por casualidad. Ayer descubrí una novela escrita en Japón, en el siglo XI, autora una ilustrada mujer. Los amores del príncipe Genji. Conozco desde hace un tiempo un cuento de Yourcenar sobre esos amores, pero no recoge el episodio del que fue el primero: el amor de Genji con su madre. Investigaré algo más.

 

martes, 27 de mayo de 2025

Decisión

 Hago completo caso a la poética de Dr. R. Hago una copia de la versión más sencilla de Vertical y la corrijo a fondo. Elimino muchísimos párrafos y capítulos sobrantes, retales molestos, y procuro en lo que puedo disimular las vulgaridades más notables. La intención por fin es enviarla al dichoso concurso. Si pienso en las ideologías en boga de los literatos dominantes, los que estarán en el jurado, me temo que no va a llegar a nada. Mejor no pensar en nada.



lunes, 26 de mayo de 2025

de sueño en sueño

 Saltando de sueño en sueño. Algunos los vives con tal sensación de realidad, que despertar es un alivio.

Consigo algo con alguien y ese alguien cae en una desgracia que lo tumba al suelo, en una calle en obras donde mi casa está descascarillada y lamentable de ver. Han colocado un perro guardián en la puerta para que nadie entre. Yo tengo que demostrar que es mi casa. Antes expulso de ella a S. L. Le digo lo que me hizo, lo que me ha derrumbado. Dejo el sueño sin contar. Lo iré olvidando a lo largo del día. 

Las cucarachas siguen apareciendo. En la realidad otras pocas. Ya menos, ya no son plaga las que barro por la mañana. El simbolismo de esos bichos no es nada agradable. En la pantalla encuentro dos referencias a las mismas:

Canarias, las islas de las cucarachas.

Una cucaracha puede sobrevivir a una guerra nuclear, pero muere con un periódico.

También aparece una entrevista a Dr. R. que no había leído. Tomo notas. Habla de un estilo que lleva a la limpieza, a eliminar las innecesarias y molestas intromisiones retóricas.


sábado, 24 de mayo de 2025

irrealidad onírica y cucarachas

 Soñé que llevaba a hombros a Siao Ling a la parte del mar que está a la izquierda del muellito, en San Andrés. Dos amigos de ella viejos estaban allí, metidos en el mar. Luego en el viejo bar El Castillo pretendía que yo la defendiera de algunos burladores. Le dije que bastaba con mi carácter para defenderla. Luego me llevó a casa de un artista finlandés, de hablar español sin acento extranjero. El hombre supo que yo también  era artista. Fueron el grupo del finlandés, mucha gente, a mi casa, la casa de mis padres. Yo no quería recibir a nadie pero S.L. los dejó pasar. El finlandé dijo que yo buscara en el ordenador cosas mías para verlas. Busqué en una página de Ramallo. Mientras, yo medio echado en la cama, una chica al lado se puso melosa conmigo. Qué suerte, pensé y me dejé querer. Quedamos que cuando estuviéramos solos haríamos el ñaca ñaca. Yo procuraba no abrir mucho la boca para que no me viera mellado. Si me ve desdentado se jodió el invento, pensé yo. No me vio la falta bucal y fue bien. Me despertó  la sensación de que tenía una cucaracha en el hombro. Me la sacudí para echarla de mi cama. Me volví a dormir. Ya amanecido el día, la misma sensación. No vi a esa cucaracha, la sentí pero no la vi. Pero como si estuviera, la sacudí y me la quité de encima ¿Me estaría atacando, vengativa?Imaginaciones, pensé. Cuando me levanté vi a una, frita, en el suelo. Al lado de la cabecera.

Fue porque por la noche estuve haciendo una limpia. Por el dormitorio, la cocina, el patio y e baño. Por el día, una purriada de ellas, todas fuera de combate. Las barrí y las saqué afuera, a la calle, a una bolsa que dejo fuera cuando barro por el frente de la casa. La culpa, el miedo y... dicen que son los motivos principales de nuestra infelicidad. Recordé lo que señala el doctor Pulido , religioso de Ifá, los motivos que provocan nuestra desaparición de la vida...

Pasé el día de ayer repasando una versión simple de Vertical. La última es una versión complicada y contradictoria, cargada, barroca, donde el narrador da por hecho real sus imaginaciones. A final no se sabe qué es verdad y que es ficción de todo lo que ha contado. Esa versión tiene cierta semejanza con el cuento Domingo Ladrillo, de Marcelino Marichal. No es que partiera del cuento de Marcelino sino que me di cuenta a la postre. En el argumento de la novela, en las dos versiones, hay una relación amorosa que tiene cierto contacto con un cuento de Ramallo en Ensalada y también con un poema de Orlando Cova:  ¿Qué hago yo aquí en esta barra...?¿Qué hago yo aquí en este mundo?, ¿con esa mujer: Siao Ling, llevándola al hombro al mar, a relacionarse con unos amigos que cultivan una huerta en la orilla del mar, en el mismo mar?