jueves, 6 de agosto de 2015

ayer Realismo Punto Cero. JeSuisCecil.

Milonga con acción de Realismo Punto Cero A

En ciudad de perra vida,
en ciudad de muerte perra,
en el puente Serrador
cuatro leones de piedra.

De piedra son las melenas
de los leones del puente,
de piedra los pensamientos
y de piedra son sus dientes.

A uno de los leones
que miran hacia el oriente
pusimos insignia al cuello
pa que la ciudad despierte.

Las grandes gestas se fueron,
quedan pequeños detalles
en las palabras pequeñas
y en nuestras extrañas calles.

*

Romance de luz divina

Por respeto a su marido
no he tocado a luz divina,
mujer de tela muy fina
con un bordado florido.

Si luz divina me toca
en noche de lluvia y viento,
¿respeto los sentimientos
o doy refugio a esa loca?

León de cartel sentido,
africano en esta selva,
si la sangre se te enerva
¿pensaré en el buen vecino?

El hombre me libró del fuego,
me ayudó su mucha fuerza;
que la mujer se le tuerza
es ruleta de cruel juego.

Que los santos me protejan
y siga con el respeto,
mas si los diablos nos llevan
que sea para un completo.

*

Corrido Punto Cero B en el puente Serrador



Ana repartió croquetas
para ganarnos al pueblo
pues no se gana una guerra
si carecen alimentos.

Engañar al enemigo
es otra arte militar,
no se va a una batalla
si no se sabe engañar.

Don Tigre santapusero
se encaramó en la columna
impulsado por María,
la jefa de la comuna.

Así pusimos la cuerda
al león rey de las fieras;
yo era el hombre del agua,
que no falte el agua fresca.

¿Dónde estará Lorena?
me decía en mis adentros
y no vi a la policía 
en su auto patrullero.

Miraron para el cartel
y con la misma se fueron,
sonriente iba la agente
con un guapo compañero. 

Dio resultado el ardid
del estratega activista,
no parecer lo que somos
y disfrazarnos de artistas.

Lo que somos sabe Jordi,
jefe de la grabación;
hora un tiempo de la tarde;
lugar, puente Serrador.


martes, 4 de agosto de 2015

Mañana

El 15 de este mes el Beñasmén (¿está bien escrito?) y su puta diosa, madre del Sol, con el coño al aire, recibiendo a sus peregrinos toletes. Espero ese día. Ojalá pueda ver a quien veo este mes en el Almanaque. Estoy hecho un cobarde. Puedo mover ficha. Pero nada. Me quedo bobo delante del tablero. La diplomacia no es lo mío. Si hay que entrar en guerra, hacer prisioneras es lo principal. Al elemento masculino, activo, aniquilarlo, como al león Cecil y a las jirafas, que son peligrosas. Menos mal que aquí no tenemos jirafas. Sí tenemos leones. Mañana miércoles, la ciudad será parcialmente tomada. Asalto a un león. Hora de la tarde. Buen entendedor, pocas palabras. Este, como La Codorniz, es para el lector más inteligente, y la lectora más lista. Las inteligentes leen otras cosas. Pero a mí me interesan las listas. Y las modelos.
El otro día subí con Juan, Luisa y Luis a La Laguna, taberna del Pirata. Tocador brasileño. Música bastante aceptable. Un virtuoso. 
Juan contó un cuento. De un pintor que estuvo el otro día en una fiesta, donde también estaba una mujer playboy, estupenda figura, según Juan. El pintor le propuso pintarla desnuda, pero prometió no tocarla, quería pintar su espíritu.
--El espíritu te lo metes en el culo. Yo soy una mujer, y me gusta que me toquen, que me toquen y que me follen, y soy exigente.
No sé si accedió a ejercer de modelo, o si accedió si el pintor se acojonó, y como no podía pintar el espíritu, no pintó nada.
Yo he tenido, qué tiempos, cinco modelos. Nguyen, mi maestra y amiga; Carmen, mi jefa política y amiga; Manuela, mujer de otro tiempo; Sita, amiga casi secreta, y una señora puta marroquí. A las dos primeras, sólo el retrato, es decir, el espíritu. Los pintores con carencias somos expertos con el espíritu; a las otras tres desnudas, puro cuerpo. Sita posó vestida, pero en el cuadro la dejé desnuda. Virtudes de artista que lleva veinte años dándole al color.
El color, como dije, mañana, entre Serrador y Miraflores. Hora de la tarde.
Santa Cruz se viste de gala.
Croquetas, modelos de Zimbabue, etc. Miércoles memorable. Sea como sea.

viernes, 31 de julio de 2015

novela inédita

--He leído el blog --me escribe Carlos Alarcón. Autor de la novela que he venido hablando estos días. Novela inédita. Más de 400 páginas. Construcción casi impecable, con mucho trabajo detrás, con un ochenta por ciento bien aprovechado.
G21 recién publicó otra novela gorda, la de Damián H. Estévez, que no sé si Juan Royo habrá pasado de la pág. 150 o está aún detenido en esa frontera.

--¿Por qué después de la página 50 seguiste leyendo? --me preguntó Carlos, ayer en las mesitas de La Rambla, zona La Paz, lugar bello más por lo que fue que por lo que es.
La pregunta es sencilla. La respuesta también. Por amor, seguí leyéndola por amor (JRamallo sabe de lo que hablo). 
--Está bien escrita y está bien construida --dije, la verdad, no toda la verdad, pero sí la verdad.
No sé si por la proximidad en el tiempo, la novela de Damián se me presenta como la cruz y la de Carlos la cara de una misma moneda. Moneda literaria en este caso. El lado oscuro de la realidad y el lado luminoso de la misma realidad. 
Aunque la hogiografía que escribió Carlos Alarcón, peque de ingenua en algunos detalles. La filosofía política de la izquierda, estilo IU o Podemos, incluso la izquierda de Zapatero, con sus damas miembras de honor, dañan un poco la vista. Oír hablar a la izquierda me produce taquicardia. Pero como está ahí, tiene derecho a expresarse. No se nos olvide que don Limpio es también el patrón de Pedro Sánchez ("yo soy un político limpio"). Junto a esta filosofía política, unida a un antifranquismo sospechoso, existen oasis místicos que elevan la historia sobre las estampas mundanas. 
Y hay momentos en que se me encogió el corazón. No porque leyese en la novela de Carlos desgracias ajenas, sino porque esas desgracias eran las mías. Desgracias del alma, del corazón y del cuerpo.
La visión de Cataluña es importante, más en estos tiempos en que Mas y la alcalde de Barcelona pasean de la mano en un romance independentista que ya da miedo.Como estos putos catalanes se independicen, ¿qué hacemos nosotros, españoles de segunda, menos Las Palmas que está en primera? El caso catalán se comprende mejor con la lectura de esta novela. Espero que el editor lo sepa. 
Que sea un muy digno trabajo es importante. Que la obra se va a vender, más importante.

jueves, 30 de julio de 2015

¿existes?

Breve o marcado por la provisionalidad no es lo mismo

Camina el mundo, oyendo a la gente que dice y dice

Aparecen y desaparecen los rencores, la vida hablada
las posibles historias que divierten y convierten todo en algo posiblemente mejor

Eso veo, eso cuento, dice el decidor
¿será que otro habla por mí?

Y entonces ves lo frágil que es la escritura

Y camina el mundo otra vez, oyendo a los demás decir:
¡repite lo del jardín, los tajinastes, las flores de Venezuela!
la enumeración que da el toque elegante
¡gasta palabras!

Y luego te cansas o te aburres y no acabas el poema

Todo como parte de un libro
que ya estaba más que escrito, dicho y contado


Esto es un poema de Alberto Linares, que lo acabo de copiar aquí valiente como una mujer. Berto me preguntó por las novias. Le dije que de una huí y a la otra no me acerco. Imprevistos de la movilidad reducida. No me acercó por qué pa qué. Y como tiene temor a los pequeños felinos, tampoco le digo que se acerque. A quién sí vi el otro día fue a Brisa en el Trigal. ¿Te acuerdas, Berto? Me dio el teléfono para que la llamara, pero no la llamo, pa qué. Cuando al principio de nuestro reencuentro me preguntó si estaba con ella porque quería follar con ella, le dije que sí. Entonces me dijo que ella no, por supuesto. Otro era su tipo de hombre para esos menesteres. Y ahora tengo temor de que diga sí. Si dice sí ¿dónde la llevo? Mi dormitorio lo aguanta Lucas, pero ya sabes que la mujer canaria es limpia, tan limpia que el maromo perfecto es don Limpio. Aquí, ya sabes, el piropo a una casa, y al ama de casa, es "se puede comer hasta en el bidet". Sería cuestión de probar. A lo mejor se puede. Meter la cabeza en el bidet. Si veo que es posible...
Y ahora vete al blog Zoo Punto Cero, vecino de este blog, y me verás actuar. A mí, a los realistas punto cero, y al publico en general. RessurreAcción o como hay que tocar el Arte. Todo el mundo convertido en tribu una noche de boda. Dos cámaras historiando el acto. Y un montaje, lo que puedes ver, que ya me dirás. Espero que me digas con más claror que en el poema. Que dices tú que no merece escribir, si no entiendo mal, porque ya todo está escrito. Hombre, ya sabes que papá es la primera palabra que dice un niño chico. Y no porque infinitos renacuajos antes hayan dicho esa palabra inicial, pierde sabor en el nuevo que la dice. La escritura es igual. No por mucho que ya Kafka lo haya dejado firmado todo, y Chéjov rubricado, no por eso nos vamos a quedar mudos.
y ¿de novias? ¿Cómo vas?

posdata. Si aprendes a meter comentarios me ahorras el tabajo de copista, por otra parte noble trabajo: cuando copias piensas, y cuando piensas existes, ¿no?
Yo existo ahora porque he vuelto a pintar. Pienso en mi maestra Nguyen, en las clases que me dio, y no voy a ciegas como antes. El cuadro también me habla. Creo que soy un genio de la pintura. Más que poeta, más que narrador y más que pollas en vinagre. Lo malo es que mi filosofía no la entiende mi cuñado. Y aquí en esta isla si tu cuñado no te entiende, emigra. Eso es lo que pienso. Emigrar. ¿A dónde?
Tenemos que hablar. Tú también pintas, no eres un genio como yo pero también pintas. Podemos ir juntos, como en el libro de la selva...



martes, 28 de julio de 2015

temple

El diplomático no da señales de vida; puede que tema que lo del arroz es una broma, o que la preparación de los cursos lo tengan embaucado en la ciencia antropológica; espero que no sea por nada malo. Malo estoy yo y no me quejo. El Partido me expulsó, pero me mantiene en nómina por mis servicios, cada vez menos, con el militante Lucas.
El marino en tierra sí da señales. Acaba de llamar. Propone un par de rones. 
Berto también sigue en contacto. (Antonioantonio lo llama Berlín, apropiado nombre en un hombre con maneras germanas).
--Ya está como Cansinos Assens. En la gimnasia narrativa. Es poco pero mantiene. Acuérdate del caldo de gallina.
El poeta ve las cosas fáciles. ¿Dónde pillo yo caldo de gallina?

Pollo potencial en el barrio. A, un tipo angelical pero coñazo coñazo, un coñazo cojonudo, de apartarse cuando lo ves, pero generalmente pacífico. Ayer me enseñó una tijera oxidada. Dijo que había estado a punto de metérsela por el cuello a B. 
--Aparta la mano --el gesto amenazador no me gustó.
Más tarde B era el que hablaba. Yo iba a comentar algo. El jefe me señaló silencio. Cuestiones legales. Callado está uno más guapo, callado ante la Ley.
Dicen que van a hacer una peli en el barrio, con motos a toda velocidad. ¡Que emoción!

lunes, 27 de julio de 2015

cobardía

--Yo no dije zorro. Dije diplomático. Salvaje sí soy --me rectifica Berto.
Rectificado. Ramón es diplomático. Podría argüir que zorro y diplomático son sinónimos. Berto y yo no somos filólogos pero sólo por ti será. Estudiamos Filología. El profesor Ramón Trujillo nos dijo que ni en la Lengua, ni en el Sistema, existen los sinónimos. No hay sinónimos. Una cosa ez zorro y otra diplomático. 
Ahora estoy dándole a la mantraquilla lingüística. La novela del amigo catalán no carece de lingüismos. A las putas dice que no hay que llamarlas putas sino trabajadoras de agradable compañía. Sirve también pa la señoras, digo. "Señora, ¿me permite su agradable compañía?". No está mal como estrategia de entrada en conversación. Lo malo es que luego no sepas qué decir. Con las putas... bueno, con las trabajadoras de compañía sexual --generalmente-- no hay ese problema. No hace falta hablar. Pero yo necesito lo contrario. Necesito hablar. Y nunca hablé tan hasta el fondo como con una puta.
--Si dejas a tu mujer por una de la vida te corto el pescuezo --dijo mi madre.
Ay, qué cobarde fui. Con esa mujer, de la vida y de la gloria, conocí los puentes de esta ciudad, y los jardines, y los salones a media luz. Me mandaba cartas a Asturias. Maravillosas cartas. Hoy serían un libro. El libro de mi amiga. Dios la guarde esté donde esté. Carmina se puso celosa. Tuve que cortar el intercambio espitolar. 
--¡Cobarde!
Sí, sí, vale. Pero no lo repitas. No sea que diga yo tu apellido.

*

La sociedad secreta Punto Cero no contamos con arquitecto, pero contamos con nadadores, arquitectos del mar. De Bajamar a la Punta Hidalgo media hora larga nadó Gabriel Shim, ganando metros al monstruo que le habla por dentro. 

Proyecto: 

1. Reconstruir tal como eran --con materiales distintos si no es posible lo original-- Plaza Toros, Balneario y Calle Miraflores. 

2. Actuar sobre Auditorio, Tea y Castillo de San Andrés.

Los detalles no los publico aquí. Podría habérselos dicho a Columnas de Damasco y Frescor del Bosque ayer en la sede actual del Equipo Para, pero no pude parar por allí. Por puta cobardía. 

domingo, 26 de julio de 2015

la vida, la vida, la vida

El mal de amor no se cura ni con datura... Si no me acordara de Quevedo: ¿de qué te sirve enamorarte tú, belillo?...  Ni tengo riqueza para raptar a nadie a un viaje lejos de aquí, ni ya tengo empatía sexual y estoy más flojo que un católico desengañado... Comprendo, de vez en cuando, a los ykhadistas por dentro. Y a Obama. Es la esperanza negra, pero pasará de largo. La América blanca se ha permitido ese lujo, pero no volverá a suceder. Los negros con las negras y los rostros pálidos al timón, como manda la ley...
--La Ley hay que cumplirla --dice Soraya de Santamaría.
Si lo dice Soraya, razón con derecho. Hay que cumplir la Ley, sobre todo la del embudo. ¿Estás enterado, Mas?
Cataluña en la novela inédita con la que paso estas noches, la novela y el gato; la novela corrobora lo que decía Secretos de Cuba: si todos los españoles fueran como los catalanes, España estaría en la cumbre del mundo. 
Lo dejo aquí, el tema político.
*

--¿Quién es el arcano III?
--Es una diablesa de carácter templado y sabedora de teología.
--¿Cómo podré encontrarla?
--La conocerás de noche. Se entenderán ustedes dos. Tal para cual. 
--En qué lugar?
--En un lugar sagrado, actualmente en ruinas, al que hay que hacer justicia.

Pensé en el Balneario, un emblema de Santa Pus.

Dejo una conversación y viene otra. Vía móvil. Con Alberto Linares. El hombre echa chispas. Dice que vio a Ramón, zorro como es costumbre, dice él. Y no sé si decirlo yo. Guarden las gallinas. 
Dice que en La Laguna, alguien está diciendo que él, Berto, es un salvajito.
Me acuerdo cuando metíamos ruido, más ruido que nueces, en la Universidad de San Fernando, con profesores de talla en aquel tiempo...
--Y ahora le mando un beso a las mujeres pájaro que tienen un volar extraordinario. Hoy es sábado. Mañana domingo. Viva yo --se relaja el poeta.

Yo también relajado. Me recoge mi sobrina Famara y viajamos a María Jímenez. Misa por el descanso del marido de mi tía María. Años en el extranjero me hicieron perder contacto. Procuro recuperarlo. Mi tía María siempre me cayó muy bien. Me alimentó, cuando me veía flaco, y su ver la vida fue un ejemplo para mí. Está ahora más vieja y ha desaparecido la belleza explosiva de otros tiempos, pero la dentadura es envidiable. En la plaza de la Iglesia veo también a mi prima Ovidia. Mi tía y mi prima, de la misma edad, se criaron juntas en casa de mi tía Olga, que cuando niño supo defenderme de una injusticia de mi madre: mandarme a pedir perdón a Salvadorito, un cacique, por haberme metido en la huerta (San Andrés era lugar de exuberantes huertas en aquel tiempo) del potentado y salir con dos naranjas, una para mí y otra para una muchacha que lamento no acordarme de su nombre. Subimos barranco arriba y pelamos las naranjas...
Pero eso es historia antigua. 
--Estuve en la muerte --cuenta Ovidia su caso de reciente enfermedad, artrosis, que la obliga ahora a llevar parche de morfina en la espalda. 
Termina la misa y veo a mi prima Beli. Hija de mi tía María. Nunca tuvimos la intimidad normal entre primos, pero sé que ella me mira con buenos ojos y yo a ella. Una vez estuvimos a punto de entamblar mejor conocimiento el uno del otro, pero mi padre jodió el invento.
--Chito está con una goda que viene a verlo dos veces al año --informó entonces mi padre.

Yo no maté a mi padre. Lo mató la vida.
Beli me pregunta por mi estado, mientras cruzamos el barranco por un puente, y esta vez la pregunta
no sólo no me molesta, al contrario. Me da pie para entablar conversación.
--Tú si que estás lozana, lozana y bella --le digo, genio y figura.
Dice que pasa por su casa y luego se acerca a la de su madre. Adonde voy, con mi tía, mi primo David y mi hermana. Mi tía vívía en un casa que ahora está semisepultada por un pedrusco de la montaña. El Ayuntamiento --no sé si Juan intervino-- le facilitó un piso --agradable de estar, con terraza, y a la vera del barranco. 
Sé qué Beli está arreglándose --fue a la misa sin arreglar como es debido--, para que la vea yo aún más guapa. Me quedo con las ganas. Mi hermana y mi primo toman el piscolabis y ya comí ya me marcho. Nos marchamos.
Con el sonido de mi nombre, pronunciado por Beli, en mis adentros: ella me dijo Xito, pero no con el sonido actual del fonema X, sino el sonido medieval español. Cautivante sonido. 

La iglesia de San Andrés, desorejada de campanario. Primero se llevaron las campanas y nadie dijo nada; ahora se llevan el campanario y nadie dice nada...
--Las campanas no servían para nada, y el campanario se estaba cayendo --informa mi cuñado Raimundo, que lo sabe todo, y si no lo sabe se lo inventa.
Veo a Andrea en la calle Belza. Me alegra. Con Andrea conocí la babosa negra...
--Es una uva dulce, pegagosa --informa mi cuñado, esta vez con el sonido de la verdad. También, qué extraño, tiene verdad este hombre.
--¿Llamaste al cura? --pregunto a mi hermana.
--¿Para qué quiere llamar al cura? --pregunta Raimundo.
--¿Para acostarme con él --dice mi hermana. 
Es una santa. Merece el cielo sólo por estar con tal hombre tantos años, sin ponerle todavía arsénico en el café.