martes, 17 de septiembre de 2019

23.46
--No me contestes por aquí. Me he ido --me dice. Y yo me iba a acostar, en el sillón, pero la frase me despertó. La tercera para Horizontal jazz, cuando el fulano se niega  a ir con Sandra a Madrid. Si fuese un bicho, la imagen podría ser la de una mantis religiosa. Amor monacal que te va matando, matando, mientras muere la tarde moliendo café.
Dice que todo me lo tomo como una bala que apunta a mi cabeza. Si no es un bala de plata, no importa a donde apunte.

Ya con el vecino Nicolás --ahora está en la etapa de no dejar el segundo cuadro en la calle-- de maestro de obra con el segundo cuadro.
--Ese sí que se lo pueden llevar.
Hoy tre vecinas me abordaron bajo la bombilla de la entrada de una de las casas --las farolas aquí están fundidas-- a requerirme secretos de pintor. Me cohibieron. Escapé. A ver el segundo cuadro.
--Me apena que mutilen un poema.

Si el otro día la frase de mujer que encontré fue "yo todo lo que publico lo tengo registrado", ayer fue esta.

En Horizontal jazz quedan como anillo al dedo en un personaje que se llama Sandra. Hablo mucho de su voz y su hablar pero a ella se la oye hablar poco en el episodio donde la cuento, una noche de jarana en Gijón. ¿Qué se le puede decir a alguien que confunde a un buen podador de manzanos --en Asturias son muy cotizados--  con un despiadado mutilador del pobre arbusto? Sí, mujer, hay plantas o poemas que hay que dejarlos como están, pero otros necesitan un afeite. En mi caso, el de Gabriela Mistral, no porque necesite el poema poda, hasta ahí no llegué, pero sí puedo hacer mío algunos versos, por literatura o porque en realidad los estoy sintiendo. En fin, los romances medievales dicen unos que son ramas cortadas de obras mayores (otros dicen lo contrario).

Y lo que digo yo es que ya doy por concluida la obra inédita. Ahora toca llevarla al mundo. Sin prisas. Lo demás quede en este diario, mientras dure la voluntad. Escribir como quien suda, como quien caga o como quien folla. Escribir como si nadie estuviera mirando.

¿Tú que piensas, Pepe? Ya sé que hay que restar y seguir y que la prisa mata y aceptarlo todo y no creer en nada, pero todo tiene su sí y su no. Si no, todo son frases, palabras nada más.

lunes, 16 de septiembre de 2019

de un poema de Gabriela Mistral que publica en su muro Pamela Alvarez, escojo unos cuantos versos:

Dejaron un pan en la mesa,
mitad quemado, mitad blanco

Huele a mi madre cuando dio su leche,
huele a tres valles por donde he pasado

Y no hay nadie hoy tampoco en la casa
sino este pan abierto en un plato

Sobre esta mesa sin carne y fruta
los dos en este silencio

(aparte de signos de puntuación alterados, añadí "hoy" en un verso, y el último mostrado, completo es "los dos en este silencio humano". El recitador, o el lector, tiene todo el derecho del mundo (derecho moral; el legal es otra cosa) a apropiarse de un texto ajeno si ese texto está diciendo lo que él quiere decir. A esta soledad de hoy se le puede añadir el personaje de Carol en la película de Polanski "Repulsión". Otra amiga virtual la ha puesto en su muro y la estoy viendo. Polanski no es Hitchcock. No resuelve el mal sino que lo lleva hasta el fondo.)

Hoy almuerzo en casa de Siao-Ling y Wang. Iba con la guardia puesta pero no hizo falta. Wang en el polo opuesto de su común naturaleza. Los cuadros que está haciendo por lo menos uno tiene una segunda e incluso tercera lectura. Los otros son vacíos y con una destreza mal aprovechada, sin vida y sin zona áurea. Bueno, es su manera. Le digo los fallos que tiene. Se quiere justificar. Pues que se justifique. Decirle a un torpe engreído dónde está errando, no sé si merece la pena. Lo que veo es lo que digo. Y mejor no verme a mí mismo: Hablar del pueblo. En la plazoleta, donde antes jugaban los niños a la pelota, han puestos cachibaches horribles para los más pequeños. Pueblo que en su día dejó que se destruyera la escalinata de la iglesia, de 1927, es para no tenerle fé. Hace tiempo que perdí la fé.
Distinto a anoche, recitando a Candelaria Villavicencio con Marcelino Marichal. Sus versos llenaron de vida el rincón del pueblo donde estuvimos. Marcelino aprecia que la voz de esta poeta no es corriente. Iluminaba como el fuego interior de la luna y rodeaba el espacio con las formas animales en los laureles de India, la Montaña y el pez descendiendo al fondo.

Hoy sin embargo, tranquilo almuerzo, buen puchero pero qué tristeza sombría, a la luz del sol, en todo el pueblo, incluso en los chistes malogrados del hombre del kiosco de la plazoleta:

--Está decretado que cuando las cucarachas hagan el amor no aleteen las alas.

Y el barrio igual.

--A este tiempo Sur le tengo yo más miedo que al tiempo Norte --en la escalinata de Ibrahim. 

domingo, 15 de septiembre de 2019

Hoy salió el texto sobre idolos de bruma en Diario de Avisos. Tenía que haberle dedicado un poco más de tiempo, tal como está no está bien ligado.

El día comienza con un comentario de Wang sobre un cuadro que vio en mi casa, y tuvo la gentileza de enviarme un mensaje con su parecer.

--... y vete a una academia de pintura.

Sí, y cuando me dé por tirar piedras voy a una academia militar.

Y para seguir animando el día el vecino Nicolás me explica que voy a tener que picar toda la pared por fuera y luego mirar como está la cosa por dentro.

Lo que sí tengo que hacer es llamar mañana al fontanero que el otro día vino en moto con Hilario.

Mitad de mes y se acerca el otoño. Ya el barranco escupe ráfagas frías. Mañana Ibrahim estará contento. Ganó el Tenerife y perdió Las Palmas.

--En la calle de abajo vivía un pintor que hacía buenos cuadros y era viejo como tú y con el pelo blanco como tú y un día lo encontraron muerto en la casa, vivía solo, como tú... --cambia de tema el vecino Nicolás.

Hoy no es mi día.

viernes, 13 de septiembre de 2019

--Hoy es viernes y el cuerpo lo nota --uno de los obreros que están en los andamios del edificio de enfrente, el mismo que más tarde, al final de la jornada, me pregunta desde arriba cuánto vale el cuadro.
--No sé, no soy vendedor --le digo.
--Cuando terminemos la obra, te pido un autógrafo por si te haces famoso.
--Los famosos hoy son plagas, están por todos lados. No es un mérito hacerse famoso.
--¿Y esos qué son? ¿gente en una playa?
--No sé, lo que tú veas. Yo sólo veo líneas y colores, eso es lo que me preocupa, ¿cómo ves tú los colores?
E me llama no sé por qué y tengo que entrar en casa y me quedo sin saber la respuesta. Hoy le puse el rojo que María había visto como parte del cuadro, y era la silla. Hice lo que aconsejaba don Juan a Castaneda. Calculé hasta la extenuación cómo incorporar la silla al cuadro y una vez todo calculado al carajo los cálculos y con el primer tubo de rojo que encontré y unas elementales señales de referencias, a pesar del solajero, me puse y puse la silla en el cuadro, y a la real le di la vuelta.
Hablando de María, no pongo ahora aquí lo que ella escribió en fb porque a lo mejor bajo a la ciudad a oír música de Senegal en el lugar donde nací.

Otra María, esta no real, es María Iribarne, la de la novela de Sábato El túnel. Recordarás que el interés de Pablo Castell por ella comenzó cuando la vio mirando con suma atención uno de sus cuadros, en una exposición pública. Las escena la recordé con intensidad antier, viendo desde la penumbra de dentro de casa, a una mujer desconocida pararse delante y mirarlo con un interés que me sobrecogió. Tengo que buscar lo que María Iribarne vio en aquel cuadrito de Castell. El pensamiento de la mujer de antier, pelo de esparto, con mil ondulaciones y teñido de rojo encendido, mi imaginación quiere verlo con las palabras de María, mujer real, amiga, de Charco del Pino.

Y hasta aquí el cuadro.

Me hizo gracia una poeta que publica en fb su poema (no estaba mal, a mi gusto) y en un comentario le pregunta alguien si puede compartirlo y ella le contesta.
--Claro que sí. Yo todo lo que publico lo tengo registrado.
El poema no me interesó para nada apropiármelo, pero esta frase sí. Como anillo al dedo en un diálogo de Barrio Chino:
--Yo todo lo que publico lo tengo registrado.

¿Lo tendrá registrado?

Otro tema literario es la corrupción en la república de las letras. Ejemplos hay varios. Pero el de un poeta el otro día en fb da muestras de que las palabras tienen el significado que le da don Huevón a Alicia en el País de las Maravillas, Para él la corrupción está en los que hacen crítica destructiva. ¿Qué quiere decir esto? Bueno, lo dejo aquí por hoy. Tengo que... cosas mías.


miércoles, 11 de septiembre de 2019

por la mañana le pedí un aquarius a ibrahim. naranja. me hizo gracia que matías, hombre fornido tipo gorila y en plena forma, pidiera un nestí. bebida de mujeres, oí decir una vez a un camarero. matías de mujer lo que tiene es las ganas de encontrar una que no le dé al resoplido blanco. no es de esa vena, es recién jubilado y hombre entero. ya me gustaría a mí estar la mitad de bien que él. Yo estoy pal arrastre, y ahora más. Segundo aviso serio.

El primero fue cuando la disputa con berto por wasap. No hubo mala literatura ahí. Dos pollos bravos dándose picotazos. Dos gallináceos baldados disfrazados de gallos de pelea. Tiempos aquellos. A lo mejor si escribo sobre 485 años me apoyo en algunas cuestiones que él planteó en la crítica-estudio que hizo a Baile de tapados.

¿cuadro de afuera? ,,, hoy se me ofreció una mujer de modelo. No es de esta calle pero tiene familia aquí. Lo comentan algunos vecinos, y más o menos al final no deja de ser una acción. Una obra expuesta al transeúnte, que bien puede intervenir en ella, comentarla o llevársela con nocturnidad. Por lo pronto ahí está. Hoy tuve ánimo de ponerle blanco antiguo a una figura humana y líneas azul fuerte a las olas del mar, pero todavía se ve plano, no como los cuerpos que están fuera del agua, gracias a Modigliani. Con el Greco no me atrevo, a menos que le ponga óleo.

La hortelana, con las obras del edificio de enfrente, hasta que no llueva están llenas de polvo. Maldito polvo ha soltado esa obra. A Conchita, vecina de más abajo, le dañó los bronquios.

martes, 10 de septiembre de 2019

voy a tener que seguir esto con el título de diario de un hombre enfermo. las palabras las oye el diablo, escribí que lo peor de estar solo es comer solo. leche machanga. las lentejas que E hizo el viernes olvidé ponerlas en la nevera. el domingo a mediodía me entró el hambre y comí dos platos, carne incluida. por la noche me vi morir y no se cómo pude limpiar el vómito al lado del sillón. hoy me duelen las articulaciones y los huesos. avisos de dios. y sin arreglar mis asuntos en este mundo, mi madre.