Pepe, aquí esperando que se guise una papa
todavía sin pescado salado
Beli, la mujer que viene a arreglar la casa un poco, es una maravilla del orden y la limpieza, y con una sensualidad natural
Ayer con Nguyen en su taller. Me hizo un retrato. Salí guapo.
De los testigos de Jehová sé que no se meten en asuntos políticos, viven al margen de la política
Yo recuerdo algunos que cumplían condena en El Castillo, prisión militar, por no querer hacer la mili y jurar la bandera
Pasé a Ana Beltrán las coplas de Juan Cabrón. Para un prólogo. Pa pedir prólogos soy como Reverón pa lapas. A Juan no le pude mandar Vertical blues, así que esa está todavía sin prologuista
Ahora trabajo un diario de los primeros años de regreso a Tenerife. A Tenerife la llamo Bonanza
Ya debe de estar la papa
Un fuerte abrazo, Viejo
2 comentarios:
Pepe, no sé si emprendiste el prólogo de Injertos. Mejor si no es así. Eso es obra menor al lado de la que estoy haciendo ahora, bastante avanzada. Se acerca mucho al realismo de Cucarachas, al andamiaje de la novela, y es de una realidad previa al tiempo en que te conocí a ti y a los animales. El compromiso con Injertos queda en pie pero la de ahora es más digna de un prólogo de Dr. R. a ver cómo me las arreglo con el pescado salado
Viejo, me precipité con el mensaje anterior. Esa obra me va a llevar mucho tiempo meterla en camino. De hecho creo que va a ser mi despedida como literato. Ojalá Dios me conceda ese tiempo y luego adiós muy buena. Me acuerdo de ti porque Thor, el perro que tenía mi padre, es un personaje importante y es el único que no le permite al narrador hablar boberías. El salado lo guardo en la nevera y cuando tú pueda un día antes lo pongo en remojo y para el día X aviso a Juan y a Nguyen por si también pueden venir. A ver si consigo un oporto que probé el otro día y está exquisito.
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