Qué tal, Chito, cómo estás?
En breve paso a verte con el vino gomero
y la lechuga fresca
Por aquí bien, sin terminar de asimilar
la edad que estoy a punto de cumplir
Desde chico pensé que no llegaría a tanto
Que me pasaría como a mi padre
Pero de momento aquí sigo,
como el niño de la foto,
con cangrejeras y a los pies del guanche
No se acaban de resolver nunca
los misterios de la vida
Verdad, Joven?
Un abrazo fuerte

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