dicen que pepe
se va a la gomera,
el viejo se va
el joven se queda,
ni siquiera va
a comer al persa
ni a cruda comida
a la japonesa,
se queda en el barrio
viendo las nubes
del nublado mayo,
el trigo no encaña
ni canta calandria,
ay qué pena pena
tiene en el alma,
la leal amiga
enseñó la espada,
la copas, vacías,
no tienen champaña
ni el vino blanco
de la flor de chasna,
y el basto, seco,
ya perdió las ramas
veía angelitos
y eran fantasmas
que venga ese julio
y tu libro salga,
llénese la calle
con nuevas palabras
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