viernes, 27 de diciembre de 2024

sueño y algunos orishás

Soñé con B. Vivía ella una de vía en unas casas medio deterioradas junto a un barranco. Pertenecía al Rosario, no a s. c.  El visitante 1 me decía que me fuera. El visitante 2,más amable, colaboraba en arreglarle la casa. Ella decía que yo la había ayudado en algo. A ultima hora me vino a buscar al puente de San Andres, subiendo la cuesta. Yo cogí el coche y recorrí una carretera larga. Niños jugando junto a la carretera, o mas bien hablando de sus cosas. Pensé en el peligro que corrían esos niños. Parecía que no iba a llegar nunca a la ciudad. Me enfrenté con el visitante uno. Cuchillo en el fondo de una tanquilla de agua. Gané la partida. El visitante 2 se puso de mi parte. Construyó un tobogán de madera para que ella se deslizase sentada hasta la puerta de la calle. Desperté pensando que era un poco absurdo pues no hubiera podido subir por esa rampa. En el puente se solidarizó conmigo. Limoneros en su zona. Pensé que era buen negocio vender esos limones. Quise saber su precio en el mercado...

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orishás  Cuba

Ochosi    San Norberto    La justicia, cazador, pescador

Yemayá   Virgen de Regla   El mar, la fertilidad, la unión, la maternidad

Ochun     Caridad del Cobre    El río, el amor, la feminidad, la gracia

Changó    Santa Bárbara     El fuego, el trueno

Oyá fue mujer de Changó por lo que ella lo ayudó en las guerras. Virgen de Candelaria y Santa Teresa.



martes, 10 de diciembre de 2024

atenciones

DICEN que la semilla de la locura es la razón. Y se dice también que al loco lo único que le queda en la cabeza es la razón. "La vulgaridad es estar ante lo sublime y no darse cuenta", dicen que dijo Chesterton.

Me intriga lo de que Santa Bárbara sea Changó. Es decir, a Changó se llega a través de Santa Bárbara. Me hace pensar. Por lo que he visto, del dios yoruba. El dios del trueno, el rayo, la danza, la música y la belleza masculina, el patrón de la tempestad. O tal vz, mejor mirado, una simbiosis entre el padre de Bárbara y su hija. 

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Misa en Valencia. Empieza por un preboste con el mea culpa. Sigue con un joven de paisano que lee que aparecerán fuentes de la montaña que calmarán la sed de nuestras tierras. Hablar del agua ccomo salvación, en el suceso de  Valencia es una broma negra. Un cura luego canta la visita de unos escribas y fariseos que subieron a una azotea y se pusieron burlones delante de Jesús. "Tus pecados están perdonados". Y los escribas y los fariseos protestaron. Y final de cuento: "Levántate y anda". Y el disminuido se levantó y se fue, con la camilla al hombro, por si acaso.

Otras alusiones: momentos dolorosos, saludos a las autoridades y a otras iglesias y a las familias sufrientes, reunión para celebrar la Eucaristía,  la incertesa en el caso de los desaparecidos...

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Ahora Quasimodo se preocupa menos de las campanas. Su amor se ha trasladado a algo más amable y más bello. Ese algo se llama Esmeralda. No es el único enamorado de esa niña que a su madre robaron en su cuna. Y a cambio dejaron en esa cuna a Quasimodo, con cuatro años de edad. No es el único enamorado. Está el soldado caballero, está el poeta que se acomoda a un matrimonio platónico, y está el sacerdote que se rompe la cabeza con la alquimia y con la cábala. El de los otros es un amor normal. El del sacerdote es diabólico. El diablo lo arrastra a Esmeralda cogiéndolo por los cabellos. Es calvo.

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La cuarta noticia. Es la intriga en torno al aplastante acoso al Uno, a Pedro Sánchez.

Bega Gerpe llorando porque Sánchez impone su dictadura. Un demonio al frente del Ejecutivo. Yo no lo entiendo. Habla de un golpe mortal a la pesca. Dímelo a mí. Lo que ha sucedido en Canarias desde que el Sahara dejó de ser una provincia española. En amplia metafísica quien manda ahora es Trump. Y en lo físico también. O Europa se desentiende de EE UU, salvo Inglaterra, o tendrá que bailar con Trump. Ahí Sánchez sobra. Aunque es tan soluble que dirá otra vez, si lo apuran, a decir digo donde dije diego.


jueves, 5 de diciembre de 2024

sueño

En el sueño aparecen amontonados platos, con mucho valor,  unos enteros y otros rotos. Hay una pared de cartón piedra, en medio de la sala, que derriba un albañil medio bruto y se produce más luz en la vivienda. El argumento es que acorralo dialécticamente a Wang, porque me ha robado los platos. Wang sucumbe. Siao Ling interviene para defender a su marido. La discusión con ella es más cruda. Señalo un libro enorme, el I Ching, como una de mis pertenencias que quiero llevarme de la casa, al igual que los platos que su marido me ha robado. 

El sueño empezó por no sé, no me acuerdo. Me acordé de un episodio real. Un almuerzo un día de Reyes en casa de Siao-Ling. Salió en defensa de su marido en una discusión sobre la casa de Santa Bárbara. Curioso, el sueño fue el día de Santa Bárbara. La hagiografía de la santa es una película de terror. Su existencia real no está documentada. El padre la encerró en una torre para que los hombres no vieran su belleza. Ella mandó construir tres ventanas en su torre. Su padre se entera y quiere matarla. Bárbara huye y se refugia en una cueva entre peñascos. Al final, su padre la decapitó en la cima de una montaña y un rayo lo mató a él. Si traslado los personajes a mi sueño, el padre es Wang. Supongo que la torre es Siao-Ling y el rayo soy yo. El lugar, la casa de Santa Bárbara. Lo único que yo quería llevarme de allí era platos preciosos de porcelanas, algunos rotos, otros enteros. Y el gran tomo del I Ching. Libro adivinatorio. 

Habló con Berto y me dice que en la santería cubana Santa Bárbara es Changó. Leo que este dios del trueno, del rayo, valiente, adivino y curandero y también  pendenciero, mujeriego y jugador, es un padre cruel con los hijos que no lo obedecen. Como el padre de Santa Bárbara. 

Dejo atrás el sueño. Que se vaya. 

 


martes, 3 de diciembre de 2024

 Berto lee lo que dije de los escritores del Sur y me invita a que yo escriba un tratado sobre esos escritores, y a Ignacio, Ana y él, él añade que ponga también a Elena Bethencourt, autora de relatos muy premiados. Los premios y la literatura, esto debería ser motivo de reflexión en una teoría de la literatura. Poco puedo hacer, mi conocimiento es poco y mis ganas menos.

Me regalan Notre-Dame de París, la novela del Jorobado y Esmeralda, con similitudes importantes con el cuento La bella y la bestia y la novela La gesta, de Juan Royo. En estas dos, en el amor hay un final feliz; en Quasimodo, en cambio, el amor queda en platónico. Vi una película muda que es soberbia y me entraron ganas de leer el libro. Ya lo tengo. Me maravilla el estilo de Víctor Hugo. Ya lo conocía. Leí Los miserables. Ahora me acuerdo también del cuento de Rubén Fonseca La Venus de Botticelli, de un don Juan petudo que las conquista con su oratoria sobre la poesía.