sábado, 13 de marzo de 2010

hoy Tenerife-Español

El mago se cabrea porque salen muchas erratas en el blog, y se cabrea porque está neuroticón, con complejo de conde Lucanor que vuelve la vista y ve una jauría humana comiéndose las cáscaras de los chochos. Y ahora distanciamiento con el cuñado, por el puto ordenador...
Una vez antiguamente el mago se paró en la puerta de una iglesia, y una señora le tendió doscientas pesetas. Las rechazó. Es ahora y los veinte euros los coge al vuelo. Se consuela porque mañana a lo mejor sí, a lo mejor va a ver al Tenerife. El cuñado lo invitó al partido, para limar asperezas. "Y piensa el mago, vengativo, a lo mejor, con suerte, si gana el Tenerife, le pesco 20 eros...

--Chito, vas a tener que quitar el ordenador, porque es lo que está metiendo ruido en el teléfono...

Por si ya tenía yo poco con H y con F, etc, anoche Chani y hoy mi padre. Menos mal que le hice por la tarde una cura de barro. Y la cena por la noche la disfrutó. La primera vez que me elogia una comida. Qué emoción...

Ya leí la crónica de Anghel, y nos deja intrigados por el pronto feliz alumbramiento de la novela de Laureano de Lorenzo. De todos modos, por la parte que me toca más cerca, no ser coñó e ir, en la próxima presentación de Canarias marroquí, a Agapea, a celebrar la fresca novela de Miguel Angel Palarea.

Anghel no habla de La Puerta... ummm... Ganas me entran de mandarle una carta a su correo particular, pero con la falta de perras se me fueron las musas, y cuando Anghel huele un sablazo... la cosa es que ya me duele la espalda de estar delante de la pantalla. No es bueno pa la salud estar más de dos o tres horas al día en el ordenador, y espaciadas mejor. Pero el trabajo es esclavizante, y nada, que las coplas ojalá nos las cante Campanilla.

Ya dejé de investigar a Wagner. No sé si recordaré la tiranía de la hermana y su relación con el Rey pasado mañana a las seis, ni si esto les interesa a los wagnerianos Víctor y su hermano carnal. Mis investigaciones altamente culturales, como verán, están ahora enfrascadas en la magia cuántica. Hoy investigué el Gato de Agua, El Gato de Metal, El Dragón de Madera y el Mono de Fuego, los tripulantes de Radio Tijuana. Hay que conocer a la tripulación, para estar preparado a la hora de la hora del motín. Pero antes nos espera, amigos, la Ballena jdh... Primero cazamos la Ballena jdh y después quédense con el barco.

5 comentarios:

Campanilla dijo...

Muchos líos familiares
y sin tiempo de escribir
la cabeza en mil lugares
en todos, menos aquí.

Mi hija, que médico es
decidió separación
para luego recetarse
dar a su madre el tostón.

Mamá que me vuelvo a casa
necesito reflexión
¿pero niña, qué te pasa?
prepara una habitación...

después de unos cuantos días
por mi casa deambulando
decidió lo que quería,
dejar al novio plantado

Unas semanas mas tarde
decidió que para bien
lo mejor era marcharse
sola a un piso de alquiler

Su mamá busca buscando
al final ya lo encontró
para ir al trabajo andando
con vistas y mucho sol.

Ahora la segunda parte
al piso nuevo, mudanza
toda la familia en danza
para hacerlo en una tarde

Papeleos por aquí
papeleos por allá
el teléfono de aquí
el internet que no va...

Y las cosas van surgiendo,
¡sin coche no puedo estar!
y yo me lo estaba viendo
¿mamá me adelantarás?

que ya te lo iré pagando
a plazos mas pequeñitos
que entre el alquiler y pitos
no me llega para tanto

Así queridos amigos
ente unas cosas y otras
eso, lo que yo les digo,
ni tiempo para las coplas.

Pos no vayan a creerse
que la cosa terminó
ejercer de madre es verse
en el cuento que nunca acabó

Bueno, pues ya lo saben
y un saludo para todos
que en mis coplas todos caben
aunque sean coplas de godos.

masu dijo...

Bien por la hija de campanilla !!! nos ha permitido disfrutar de estas buenas coplas dominicales.

Jesús Castellano dijo...

Estoy sin ordenador. Lo ordenó mi padre y el azar se encargó de obedecerlo. Ni internet ni nada, pantalla oscura. Estoy en el cíber público del pueblo (entre los dos barrancos), en compañía de una beldad que lástima no haber aquí agua, en un edificio lizundiano que a mí me ancanta más que el TEA, y si no que venga Lizundia y lo vea, que llame a Pepe Rivero y conozca el percal en su salsa, aunque Pepe más bien quiere salir a Santa Cruz, a cualquier sitio fuera de aquí. San Andrés no es un pueblo fácil, todo los días es una guerra,
aquí todos los días son guerra y amor, no como S/C, torrente desangelado de ciudad vendida, de espalda al pueblo...

A La Flor y a la Mierda sólo he podido, aquí, acceder como visitante, así que abreviando: Primero celebrar, junto con Blogger Masu, el regreso revoloteante de Campanilla. Segundo, RT (Radio Tijuana). La Puerta (Radio Unión Tenerife), mañana martes, a las 18.00 horas:

-Presentaciones, malversaciones y otras querencias culturales de la semana.

-Conversación con el invitado: Wagner y su hermana, Wagner y el Rey, Wagner y la música...
-Y lo que pueda surjir.

Y ahora a disfrutar de no tener ordenador. Recobrar viejas costumbres,visitar las montañas lunulares del pueblo, hablar con Dios de otra manera (qué remedio) y celebrar el
5-0 del próximo partido en el Estadio con el ínclito Ramón, que amenaza con fugarse otra vez, y espero que no lo haga, porque la visión de Ramón del 4-1 es importante.

Ramón dijo...

(I)
¡Uff! Demasiadas emociones este fin de semana. Pero dada mi natural diletancia (¿se puede decir así?), me es imposible referirme a todas. No es una cuestión nemotécnica sino metafísica, aunque sin llegar a lo cuántico, plano reservado sólo a Jesús. Del viernes marroquino, recuerdo que Agustín se bajó definitivamente de mi pedestal de dioses laguneros (no cumplió su promesa, y eché de menos la presencia de un Cova elocuente y decidido). Nada, todo en los límites preestablecidos, con la vieja guardia ajustándose al papel marcado. Rondando incluso lo tautológico; sólo Palarea estuvo a la altura de Palarea. En el copeteo posterior, lo imprevisible, la magia y el desencanto. Pero todavía me veo, diletante yo, intrigado por los tres budas del fondo; con su gesto desdeñoso, nada armónico con su habitual éxtasis de flor de loto, y armado de aquellas orejas descomunales, de elefante africano casi. Con Juan Royo hablamos de obscenidades varias; con un palmero ad hoc entablo conversación a partir del ejemplar de Cuadernos del Ateneo que había en la barra, que deriva a Elsa López, etc. ; Lizundia me presenta a Rafa Alterro, miles de veces me habían hablado de él, sobre todo Kiko Hdez. y Alberto G. Quesada, y ahora me entero que es Rafa el Terro (de terrorista, nada menos, ja ja). Y más allá de este cúmulo de despropósitos orientalistas iniciales, veo a los budas ya cansados de escuchar tanta fruslería junta, hinchados sus pabellones auditivos de tanto exabrupto exoalcohólico, y escandalizado ya su clímax facial, su imperturbable don de santidad. No podía haber elegido marco mejor: un mestizo baptisterio de aguas sagradas varias, al calor de la geotecnia lagunera de más hondo calado.
Sábado. Viaje al Sur profundo, pero antes (de camino) admirando la inusitada estampa de sabana en la que se han convertido sus grandes secarrales. No me canso nunca de mirar el Sur. Al final del viaje: El Salto. Pueblo escondido de los caminos más trillados, gentes de dura estampa y carácter afable; con familias afectadas de extraños males que atañen a corduras y existencias, el otro día se cobró una nueva víctima de apenas 21 años; pero también con un gran y entusiasta lector, el buen amigo Fidel; con grandes entendidos en los caldos blancos de esta parte de la isla; con amantes de ese humor sencillo y socarrón… En fin, uno de los panoramas ejemplares para la fina pluma de otro buen amigo, Ignacio Gaspar. Todavía espero nuevos textos suyos; no el definitivo, el rompedor de todos los horizontes, sino el de a diario, el de ambiciones más terrenas, que es, en definitiva, el que le ha hecho grande.
El Domingo por la mañana lo gasto en mantener limpia la casa de mi madre; llena de recuerdos pero vacía de existencias, y pienso en el absurdo del esfuerzo. Tan sólo el homenaje da sentido a todo esto… pero hasta cuándo. Mi hermana intuyó algo anoche cuando hablábamos por teléfono (ella vive en Estocolmo), y el silencio de la conversación se hizo eterno, incluso más que los silencios radiofónicos. No sé qué haremos, los tiempos cambian irremediablemente, pero algunos apegos absurdos, quizás, son necesarios para que no se nos hunda el mundo a nuestros pies, para convencernos de que algo permanece en la tragedia del cambio, en la transmutación periódica de los elementos.
La tarde del domingo, sin embargo, es futbolera y cinematográfica. Ninguna de las dos nos defraudó a Jesús y a mí. Con el Tete Jesús se reivindicó como talismán insustituible para la permanencia en primera división (habrá que conseguirle un abono como sea).

Ramón dijo...

(II)
Pero ya le advertía de la confabulación de nuestros jugadores justo antes de pitar el comienzo. —Para qué tanta prisa, todavía es temprano, me decías, y yo te contestaba —porque en el calentamiento previo está el código secreto del signo del partido. No me creíste, pero así fue.
¿Cómo era aquella frase de Herradura? “No eres grande porque nunca fallas, si-no porque nunca dejas de luchar” Eso sí que resultó un conjuro de categoría ¡¡Seguimos viiivos!!
Después “Delta” resultó una delicia superior, incluso, a lo esperado. Una maravillosa historia sobre la gran hipocresía que sustenta la moralidad humana, todo ello acompañado de algunas imágenes sublimes. Un film para el recuerdo.
Qué más podemos pedir a estas alturas, Jesús. Sólo conocer el desenlace del carro, la luna y el colgado. Pero eso te toca a ti.