jueves, 12 de agosto de 2010

Los tripulantes del Bosque de Tijuana (para Atteneri, que le gusta esta rama de la presunta poesía de su padre)

Qué de finísimas perlas,
hombre de muchas agallas
y de filosofar, lírico,
devoto de buena España,
y pelión contra patrañas
de tópicos pensamientos.
Vasco español en el mundo
es Lizundia, no les miento.
Discutidor con su hermano,
quien es un pucelo tierno,
amador de reina blanca
en el ajedrez tablero:
el tripulante Roncero,
don Víctor pa los amigos,
ánima y ánimus recios
con hablar sabor de trigo.
Con quien juega su baraka
el oponente Juan Royo,
Estrella en la Baraja
que no se hunde en el hoyo
del Tarot de la Marsella.
Serena y sobria lucierna
para el sufrido Jesús,
atrapado de condute
en la luz de los hermanos.
Y mientras mujer buscamos,
con permiso de Curbelo,
capitán del estraperlo,
de Ramón nos acordamos,
el saliente y el entrante
tripulante de Tijuana,
donde si abrimos la boca
se vuelve la lengua loca:
diz lo que le da la gana.

3 comentarios:

Campanilla dijo...

Atteneri y también Sibi, saben muy bien que su padre es un POETA, sí, con mayúsculas.
Y por mucho que digas siempre que el poeta de S. Andrés es este o aquel... ¡ni hablar!, el POETA eres tú, pero no sólo de S. Andrés.
Aprovecho para saludar a las dos, un abrazo y mucha suerte.

Anghel Morales García dijo...

Ciertamente el Poeta de San Andrés tiene nombre propio y lo dije hace mucho tiempo, se llama... JESUS RODRIGUEZ CASTELLANO. Cuidense, si no regreso no me esperen.

quico dijo...

Si señor. Campanilla, Anghel estoy de acuerdo con ustedes pero a Jesús le cuesta digerir los elogios, se lo he oido decir, quizas quiera que digamos que lo escribe es una puta mierda y que le aconsejemos que se dedique a otra cosa, que abandoné la escritura, pero a mi las mentiras me las calan al kilómetro, no me salen. Jesús, Eno, sal de frutas, bicarbonato, son muy eficaces para los problemas de estómago. Saludos para todos, amigos.