domingo, 26 de septiembre de 2010

ilusiones

Admira, hombre, con qué ufano arrojo
caemos de lleno en una ilusión
vana, nos afana buscar calor
en cenizas y flor en los despojos.

Sin pensarlo nos dejamos guiar
por la amable cauce de una gentil
mentira, voz como un caudal sutil,
voz hermosa, tan lindo es su cantar!

Allí creemos alcanzar la cima,
descansar de trabajos y fatigas,
gozar de la maleza su verdor

en serena luz que gime y suspira
como en la lluvia un canto de amor.
Mas todo es nada, ríe la mentira.

1 comentario:

Campanilla dijo...

Cuánta verdad en tan poco espacio, muy bonito