viernes, 27 de diciembre de 2024

sueño y algunos orishás

Soñé con B. Vivía ella una de vía en unas casas medio deterioradas junto a un barranco. Pertenecía al Rosario, no a s. c.  El visitante 1 me decía que me fuera. El visitante 2,más amable, colaboraba en arreglarle la casa. Ella decía que yo la había ayudado en algo. A ultima hora me vino a buscar al puente de San Andres, subiendo la cuesta. Yo cogí el coche y recorrí una carretera larga. Niños jugando junto a la carretera, o mas bien hablando de sus cosas. Pensé en el peligro que corrían esos niños. Parecía que no iba a llegar nunca a la ciudad. Me enfrenté con el visitante uno. Cuchillo en el fondo de una tanquilla de agua. Gané la partida. El visitante 2 se puso de mi parte. Construyó un tobogán de madera para que ella se deslizase sentada hasta la puerta de la calle. Desperté pensando que era un poco absurdo pues no hubiera podido subir por esa rampa. En el puente se solidarizó conmigo. Limoneros en su zona. Pensé que era buen negocio vender esos limones. Quise saber su precio en el mercado...

*

orishás  Cuba

Ochosi    San Norberto    La justicia, cazador, pescador

Yemayá   Virgen de Regla   El mar, la fertilidad, la unión, la maternidad

Ochun     Caridad del Cobre    El río, el amor, la feminidad, la gracia

Changó    Santa Bárbara     El fuego, el trueno

Oyá fue mujer de Changó por lo que ella lo ayudó en las guerras. Virgen de Candelaria y Santa Teresa.



martes, 10 de diciembre de 2024

atenciones

DICEN que la semilla de la locura es la razón. Y se dice también que al loco lo único que le queda en la cabeza es la razón. "La vulgaridad es estar ante lo sublime y no darse cuenta", dicen que dijo Chesterton.

Me intriga lo de que Santa Bárbara sea Changó. Es decir, a Changó se llega a través de Santa Bárbara. Me hace pensar. Por lo que he visto, del dios yoruba. El dios del trueno, el rayo, la danza, la música y la belleza masculina, el patrón de la tempestad. O tal vz, mejor mirado, una simbiosis entre el padre de Bárbara y su hija. 

+

Misa en Valencia. Empieza por un preboste con el mea culpa. Sigue con un joven de paisano que lee que aparecerán fuentes de la montaña que calmarán la sed de nuestras tierras. Hablar del agua ccomo salvación, en el suceso de  Valencia es una broma negra. Un cura luego canta la visita de unos escribas y fariseos que subieron a una azotea y se pusieron burlones delante de Jesús. "Tus pecados están perdonados". Y los escribas y los fariseos protestaron. Y final de cuento: "Levántate y anda". Y el disminuido se levantó y se fue, con la camilla al hombro, por si acaso.

Otras alusiones: momentos dolorosos, saludos a las autoridades y a otras iglesias y a las familias sufrientes, reunión para celebrar la Eucaristía,  la incertesa en el caso de los desaparecidos...

*  

Ahora Quasimodo se preocupa menos de las campanas. Su amor se ha trasladado a algo más amable y más bello. Ese algo se llama Esmeralda. No es el único enamorado de esa niña que a su madre robaron en su cuna. Y a cambio dejaron en esa cuna a Quasimodo, con cuatro años de edad. No es el único enamorado. Está el soldado caballero, está el poeta que se acomoda a un matrimonio platónico, y está el sacerdote que se rompe la cabeza con la alquimia y con la cábala. El de los otros es un amor normal. El del sacerdote es diabólico. El diablo lo arrastra a Esmeralda cogiéndolo por los cabellos. Es calvo.

*


La cuarta noticia. Es la intriga en torno al aplastante acoso al Uno, a Pedro Sánchez.

Bega Gerpe llorando porque Sánchez impone su dictadura. Un demonio al frente del Ejecutivo. Yo no lo entiendo. Habla de un golpe mortal a la pesca. Dímelo a mí. Lo que ha sucedido en Canarias desde que el Sahara dejó de ser una provincia española. En amplia metafísica quien manda ahora es Trump. Y en lo físico también. O Europa se desentiende de EE UU, salvo Inglaterra, o tendrá que bailar con Trump. Ahí Sánchez sobra. Aunque es tan soluble que dirá otra vez, si lo apuran, a decir digo donde dije diego.


jueves, 5 de diciembre de 2024

sueño

En el sueño aparecen amontonados platos, con mucho valor,  unos enteros y otros rotos. Hay una pared de cartón piedra, en medio de la sala, que derriba un albañil medio bruto y se produce más luz en la vivienda. El argumento es que acorralo dialécticamente a Wang, porque me ha robado los platos. Wang sucumbe. Siao Ling interviene para defender a su marido. La discusión con ella es más cruda. Señalo un libro enorme, el I Ching, como una de mis pertenencias que quiero llevarme de la casa, al igual que los platos que su marido me ha robado. 

El sueño empezó por no sé, no me acuerdo. Me acordé de un episodio real. Un almuerzo un día de Reyes en casa de Siao-Ling. Salió en defensa de su marido en una discusión sobre la casa de Santa Bárbara. Curioso, el sueño fue el día de Santa Bárbara. La hagiografía de la santa es una película de terror. Su existencia real no está documentada. El padre la encerró en una torre para que los hombres no vieran su belleza. Ella mandó construir tres ventanas en su torre. Su padre se entera y quiere matarla. Bárbara huye y se refugia en una cueva entre peñascos. Al final, su padre la decapitó en la cima de una montaña y un rayo lo mató a él. Si traslado los personajes a mi sueño, el padre es Wang. Supongo que la torre es Siao-Ling y el rayo soy yo. El lugar, la casa de Santa Bárbara. Lo único que yo quería llevarme de allí era platos preciosos de porcelanas, algunos rotos, otros enteros. Y el gran tomo del I Ching. Libro adivinatorio. 

Habló con Berto y me dice que en la santería cubana Santa Bárbara es Changó. Leo que este dios del trueno, del rayo, valiente, adivino y curandero y también  pendenciero, mujeriego y jugador, es un padre cruel con los hijos que no lo obedecen. Como el padre de Santa Bárbara. 

Dejo atrás el sueño. Que se vaya. 

 


martes, 3 de diciembre de 2024

 Berto lee lo que dije de los escritores del Sur y me invita a que yo escriba un tratado sobre esos escritores, y a Ignacio, Ana y él, él añade que ponga también a Elena Bethencourt, autora de relatos muy premiados. Los premios y la literatura, esto debería ser motivo de reflexión en una teoría de la literatura. Poco puedo hacer, mi conocimiento es poco y mis ganas menos.

Me regalan Notre-Dame de París, la novela del Jorobado y Esmeralda, con similitudes importantes con el cuento La bella y la bestia y la novela La gesta, de Juan Royo. En estas dos, en el amor hay un final feliz; en Quasimodo, en cambio, el amor queda en platónico. Vi una película muda que es soberbia y me entraron ganas de leer el libro. Ya lo tengo. Me maravilla el estilo de Víctor Hugo. Ya lo conocía. Leí Los miserables. Ahora me acuerdo también del cuento de Rubén Fonseca La Venus de Botticelli, de un don Juan petudo que las conquista con su oratoria sobre la poesía.   

miércoles, 27 de noviembre de 2024

pasando una frontera

 Hay que estar cinco años con un libro para conocerlo bien. El de Berto por lo pronto lo dejo aquí. Tiene más tela que cortar, pero no hay que hacer un trabajo lo que es un entretenimiento. Los chistes cortos son lo más logrados, lo demás es retórica que no le interesa a nadie. Y fuera del móvil y la pantalla, también hay realidad. Las pláticas con Nicolás en la calle, las visitas del Peque, las pedradas fallidas a una rata, y las noticias de otros amigos más lejanos. 

lunes, 25 de noviembre de 2024

borrador

 En algunos relatos, embriones de novelas, quedó tinta en el tintero y el narrador ejerció la censura. Por ejemplo, la de los poderosos que imponen a sus trabajadores el arte de no molestar. No llega nunca a burlarse de la censura, aunque fuera  acatando sus designios, sus reglas. El pensamiento, nunca expresado en voz alta, es el único recurso de libertad que tiene, y lo demás es callar y evitar problemas. En cuanto al estilo, hay que destacar que personajes y paisajes (naturales y civilizados) son solubles unos en los otros. El ruido de la ciudad y la música de la naturaleza marcan el estilo de Alberto Linares. Su prosa es criatura épica. La batalla por lograr lo que se quiere está en todos los cuentos.  Plazas, pasadizos, veredas... no son reflejos del narrador, sino que es el narrador el reflejo del mundo que lo rodea. Moverse obliga a conocer ese mundo, es decir, a conocerse uno a sí mismo. 

El libro tiene dos  diosas que tienen a su servicio hombres aliados o serviles. Una es la Americana, en el sexto cuento. Una mujer de poder, una cacique bella y dominadora, una Diana cazadora rodeada de perros y hombres a los que alimenta con arvejas compuestas. La otra es bella también pero con un poder más limitado, solo tiene a su servicio a un engreído masoquista al que ella trata como a un muñeco obediente.

Una obsesión del narrador --todos los relatos tienen un único narrador-- es caer en la ignominia de contar mal la historia. En un cuento dice que no le importa que lo llamen golfo, pero sí un mal escritor. Ser golfo no ofrece ninguna notoriedad en un mundo de canallas. Ahí lo único necesario es saber lo que manda la ley y saber manipularlo para provecho propio. Como hace incluso el mantenido zángano con la mujer que lo peina, lo viste y juega con él como le da la gana. Y él contento, porque la puerta de jade lo deja pasar a un territorio reconfortante; gracias a ella  ha dejado de ser un botadito de la calle.

Hay cuentos donde predomina el puro amor al arte, el buen amor, y otros en que lo importante es la guerra comercial. En unos reína el amor, por ejemplo a la música, y en otros la apasionada ambición por poseer el tesoro, poseer el botín. Ninguno está exento de una salvaje pulsión sexual. 

Los cuentos pueden ser leídos como piezas de una amplia novela. De un narrador que lucha por vencer la censura, la social y la doméstica, y ser así por completo un escritor merecedor de lectores inteligentes. El narrador se nos muestra como un perro que sabe ladrar al pasado y morder el presente. Varias fuentes lo alimentan. Una es el recuerdo, el acordarse de las cosas que ya no existen, entre las que están los poetas Eugenio Millet y Elena del Castillo.

"Me molesta que me llamen mal escritor". ¿Qué es un mal escritor? Según un maestro, famoso en youtube, el buen escritor favorece el conocimiento de la realidad, que es lo que te lleva al oasis, no la fantasmagoría que te hace ver como real lo que no es, los dioses y las proclamas políticas, y que te empuja hacia el espejismo y el fracaso.

En este libro la realidad es la tumba, y la rumba el modo de afrontarla.

sábado, 23 de noviembre de 2024

 pensando en Rousseau


Déjate, mi amor, de amores

que no van a ninguna parte,

amor caza a los dolores

después de gozar bastante.


Amores son los engaños

de las patrañas del mundo,

cuando faltan los dineros

se alejan para otros rumbos.


Quien escribe muchos libros

dice que es mal la escritura,

muchos libros que demuestran

que escribir trae locuras.


Platónica es la pantalla

que la república impone,

tiene luz en las ideas

pero no tiene cojones.


Así que cuando quedemos

con nuestros cuerpos ardidos,

no olvidemos lo que sabemos:

que todo lleva al olvido.

sábado, 16 de noviembre de 2024

más sobre Una rumba.

 Autores a los que se le tiene miedo. No a lo golfos que puedan ser, sino a lo que escriben. Aquí está A.L.B. Sus dientes saben masticar y saben morder. Los dientes de su literatura. EnSe camufla en diversos personajes pero detrás de todos ellos es A.L.B. quien habla. Autor y narrador están en una única línea y caminando a la par en el mismo sentido. En él está el grano y la tierra, el agua que corre y la mano de un amigo que ni pide comisión. ¿Te acuerdas, Robenson? Alberto Linares Brito sí se acuerda de muchas cosas. Tres fuentes tiene su narrativa. Una es el recuerdo, el acordarse de las cosas

*

Tengo una paranoia que no se me quita. En el mundo literario se premia (el poco que conozco) a los mediocres para tapar a los que valen la pena. Estamos en el destierro platónico de los poetas. Además llenan el mercado de libros. Ayer el Estado apoyaba a los editores con la publicación de cada libro. Los invitaba a mezclar lo valioso con lo estomagante. Ahora con el liberalismo, la cosa, salvo los premiados que se han currado el Premio, los escritores pagan sus propios libros. ¿Quién encuentra una pepita de oro entre tanto fango. La mejor manera de tapar un libro es la censura o rodearlo de un alud de libros asfixiantes, o inocuos por lo menos. 

*

sueño. recuerdo que enterramos a Alejandro en una tumb de piedra, vivo, para que no lo cogiera la policía. Cuando la poli ya no acechaba, levantamos la tapa de piedra y el sarcófago estaba lleno de mierda, asquerosa mirda humana (dicen que en los sueños no hay olores). Eramos Ramallo y yo. Él apartó toda la mierda y al fin Alejandro apareció, vivo y coleando. El sueño era más complicado, pero no me acurerdo bien. Aparecía un diminuto alojamiento, donde apenas cabíamos para escondernos, porque no podíamos pagar algo más amplio. Medias puestas en la cabeza y la cara para no sé qué numero callejero.

*

en yoyube aparece ahora uno que me recuerda al doctor Pancracio (no me acuerdo del nombre real) que en el siglo XIX descubría a los asesinos por la fisonomía. Este de ahora igual. A los asesinos y a los honrados, a los inteligentes y a los tontos. Etc. Le he oido cosas sobre el filtro entre la nariz y los labios. Cuanto más largo, es persona menos influenciable, más solitaria y autosuficiente. La falta de las líneas que lo marcan, tendencias asesinas.

Dialéctica las letras y las armas. "Sobre una tumba, una rumba" es un cuento donde no hay acción, acción conflictiva o batalladora. Es el cuento de un artista que entra en comunión con la naturaleza. "Cuando tratas con una americana" es un cuento de acción. Los individuos se mueven y trasforman, civilizan, el mundo que los rodea. En este cuento hay dos tumbas de perros. Ver los animales en el libro. 

*21-11-24

Ver también las mujeres personajes importante. Está la Americana, el centro de atención en un cuadro de hombres-machos y perros. Creo que el narrador es celoso. Lo que le jode es que sea el Virguilla quien halla follado con la Americana. Ël también folla con ella, pero primero fue el Virguilla. Otra creencia así me sucedió con una novela de Ana Beltrán. Es de una chica que primero la viola el cacique del pueblo y termina casándose con el hijo del cacique, enamorados los dos. 

viernes, 15 de noviembre de 2024

apuntes para una reseña sobre Sobre una tumba, una rumba

 Lo que no conocemos lo sabemos por quienes conocen. Para conocer el Sur (Tenerife) debemos conocer a sus escritores. Ignacio Gaspar es también escritor del Sur. Esa tierra y su gente domina toda su literatura. Una literatura más asentada en el mito que en la pura realidad. Su habla entra en un estilo y tiempo antiguo que ya no existe. Sí existe el mundo que narra Alberto Linares Brito, en este y en su anterior libro de relatos (Barandal paraíso). Su literatura real (o realista) no es ajena al mito. El mito fantasioso puede ser ajeno a la realidad, pero la realidad bien contada tiene sus cimientos en las armazones del mito. El mito del primer cuento, digamos, es un laúd. El personaje deja su laúd para que un luthier lo arregle y poder por fin tocarlo como él quiere. Es después, sin laúd,  que la música de la naturaleza, la realidad, le ofrece en bandeja el sonido que busca y el hombre termina bailando.  

"No me importa que me llamen golfo, pero sí me molesta que digan que soy un mal  escritor". ¿Qué es mal o buen escritor? Según un maestro, famoso en youtuber, el buen escritor es el que hace una obra que te haga conocer la realidad y ser compatible con ella, es decir, la que te lleva al oasis, no la que te lleva al espejismo, es decir, la literatura reducida al mito, la que nos hace ver lo que no rige la realidad, la que nos lleva al fracaso.

Otro mito es la baranda, la frontera, la línea que separa dos territorios. 

"Cuando menos sabemos, más largas son nuestras explicaciones". T. Jefferson.

ver cómo se tocan los personajes. esto son recomendaciones de una youtube:

tocar el hombro. está mas cerca del rostro.

tocar el muslo. con delicadeza e intención. es un arte sutil. desliza los dedos por su piel. cercanos a una zona muy sensible.

el lóbulo de una oreja. sensible al acto suave.

acariciar suavemente sus cabellos. estás acariciando de su alma.

parte superior de la espalda. 

Hay que diferenciar mito y fantasía. Y del misticismo sin dios, un misticismo constreñido a la realidad que perciben los sentidos.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

prólogo al libro de Nguyen Los días de la infancia. Borrador

 La belleza de su arte, la belleza de su alma, la inicia en su infancia. Aquí están sus relatos, abierto abanico de diversos episodios. En "El curandero" somos testigos de una extraña, o quizá milagrosa, curación. Seguimos con "Al otro lado del río", donde la narradora nos habla de cuando Huong se perdió y la encontró una mujer viuda, que la vio como un regalo de Dios, efímera ofrenda, pues enseguida sufrió la tristeza de devolvérsela a sus padres cuando ellos dieron con su paradero. En "El sombrero de casco" aparece la guerra, rompiendo la armonía, violentando y amargando la vida de la aldea. "El encuentro" narra la primera vez que la niña ve a un hombre muy alto, su abuelo materno. Durante "La primera decisión" y ·Dinero de comisión" viajamos por los tiempos después de la guerra, donde obligan a su padre a ser reeducado por el Estado, y su madre con la necesidad de trabajar, legal o ilegalmente, para llevar alimentos a la casa, ingrata labor en la que tiene la ayuda importante de su hija. En "Amanecer en el mar", Huong aprende a nadar. Lo que viene después es aterrador. En "Playa de Lang Co, respiramos con sus travesuras, sus picardía, que también aparece en "El croquis", donde esta es castigada por burlarse de un pesado profesor; pero es un relato no exento de otro incómodo miedo aún no sanado. El temor a los gatos. En el polo opuesto, "El perro pequeño", su amistad con un perro, la encarnación de la lealtad.

De una manera breve o más amplias, son notables en estos relatos el padre, la madre, la familia, los vecinos, los profesores y compañeros de la escuela, los extraños, toda la vida humana que nos rodea a cada uno de nosotros y con quienes tratamos, acorde con nuestro saber y coraje. Y de notable importancia es también la naturaleza, la interminable sinfonía de las olas, la libelulas y las mariposas, y las flores silvestres que rodean su escuela, la aparición del azul durante el amanecer, los días de invierno o las tardes soleadas en el silencio de los días de verano... Huong ha estado siempre en sintonía con una naturaleza aliada al Edén, a pesar del caos cósmico y humano que también nos acompañan en este existir.  El misticismo de Huong no está reñido con las dificultades que derraman los días sobre la tierra, donde no se ha dejado vencer por las adversidades, sino a las que siempre ha buscado soluciones prácticas, con exquisito Lingenio y una voluntad de oro. 

seducción

 --Las palabras tiernas se susurran en la oreja izquierda --oigo decir; al parecer son más efectivas que si se dicen en la oreja derecha, supongo que más apropiada para largar en ella la lógica estricta.

--Cuando una mujer te ama en secreto, te mira cuando cree que tú no te das cuenta --dice otra persona. 

Lo escribiré cien veces. Las palabras tiernas... Ninguna táctica eficaz está de sobra en un seductor. Una vez hicimos en El Para, cuando estaba en la calle El Clavel, una exposición de epitafio. Al libre albedrío. Todos mezclado. No hubiera estado mal, haberla hecho siguiendo una clasificación rigurosa, empezando por el epitafio de un seductor. ¿Cuál sería?

lunes, 11 de noviembre de 2024

En la casa del vino solté la idea de hacer poemas con los prospectos medicinales. Es un modo de hacer poemas como otro cualquiera. Empiezo con el bisoprolol. 


Si experimenta adversidades

consulte a su médico:

shock cardiogénico, pulso débil,

bajada de presión arterial,

manos sudorosas y frías,

demasiado ácido en la sangre.

Mantenga alejado de los niños

este comprimido blanco,

redondo y recubierto.

Bisoprolol es un beta-bloqueante

contra la insuficiencia cardiaca,

efectos de la dificultad respiratoria

y las retenciones de líquidos.

Si se siente mareado y débil

tome una dosis tan pronto lo recuerde

y continúe al día siguiente. 



sábado, 9 de noviembre de 2024

 Tonificantes subvenciones.

Poco a poco

--Gracias a los ecologetas no se pueden cortar cañas en el barranco --dice Juanvi Palleter, valenciano.

--El cambio climático...

--los cojones de mi madre el cambio climático.

Pienso en la agenda 2030. Prefiero no pensar. 

Dicen que Trump acabará con las guerras. Negociara con Putin y apaciguará el abuso de Netanyahu. Ojalá.

Todo coge por las caderas a un izquierdismo fantástico y catecúmeno. Una vez me opuse a la ley de violencia de género (no siempre en un matrimonio o noviazgo es la mujer el elemento débil, sobre el que se ejerce una protección que tiende a la tiranía y es una ley que facilita las trampas. Entre otros detalles. Anghel me llamó facha. Progres contra fachas, fachas contras progres. Los contrarios inencontrables. Olvidan la ley que dice que los contrarios se atraen. No siempre.  

 

miércoles, 6 de noviembre de 2024

 Dicen que el hombre taciturno, excesivamente callado, se vuelve desagradable; pero los que hablan sin parar irritan y aburren a sus oyentes. Tenemos que evitar las palabras inútiles pero sin caer en el laconismo exagerado, incompatible con la delicadeza. Eso dicen.

Tenía sed y vi a la mujer de agua. La bebí entera, hasta la última gota. Hoy me persigue la Justicia por haber eliminado a la mujer de agua. Ahora tengo hambre.


lunes, 4 de noviembre de 2024

rutinas

Tengo que masticar con la izquierda de la boca. un diente flojo en la parte derecha. Solución, masticar hierbahuerto. Apaga las molestias y el diente flojo se afloja hasta que se cae. Hoy día de sol. Me pongo una disciplina para fumar menos pero a menudo me la salto. Tanto tiempo viviendo en la inopia, en las esferas metafísicas, que ahora que lo físico se impone, me cuesta vivir con los pies en la tierra. En literatura, transformo ahora Agosta escribe. Transformar la propia obra te evita la sensación de pecado que puedes sentir cuando transformas obra ajena. Me arrepiento de haber hecho eso en literatura. A no ser cuando he cobrado por esa labor. En pintura sin embargo sigo haciéndolo con cierto gusto. En lo que llevo de convalecencia, he transformado (metamorfoseado) tres tomos sobre celebrados pintores. Si me dejan solo en El Prado, le cambio la iluminación a Las Meninas, le pongo atuendos a la maja desnuda y desnudo a la maja vestida. Una pena no tener ningún tomo sobra Goya ni sobre Velázquez. Me queda uno con pintores rusos pero no me atrevo a tocarlo. Me impone un gran respeto. Tendré que hacerlo, es el único tomo virgen que me queda y los vicios son imparables.

Como el del tabaco. Cuando no pillo por la mañana a Nicolás yendo al carrito de Vicenta y le pido que me baje una cajetilla, subo yo mismo por la tarde al Komo Komo, la venta de Raquel. Una pequeña hazaña. Me la tomo por etapas. Primero llegar al final de la calle y empezar a subir. Luego llegar al paso de peatones, luego a los contenedores... Y al bajar, el mismo tinglado. 


domingo, 3 de noviembre de 2024

 Ninguna de las variantes sexuales está exenta de peligros. Lo que se predica como un bien trae en la cola su mal. Lo mejor es no hacer nada ni atacar a nadie. Quien no ataca, tampoco defiende, porque quien defiende está pidiendo se atacado. Pero ¿quién no tiene algo que defender? La misma naturaleza lo impone. Tienes que defenderte del hambre, del calor, del frío. Y en la vida social, a veces tienes que defenderte más de quien te quiere que de quien te odia. Quien te quiere te transforma, te hace a su imagen y semejanza. Si no respondes a sus expectativas, prepárate para el desprecio o el reproche. 


Lo de sexualidad iba por la homosexualidad. Es un asunto que toca un nota en Vertical. Un contrapunto en la generalidad de la novela.    

sábado, 2 de noviembre de 2024

flores y pendejos

 salvo el conflicto en oriente medio, donde no se quiso entrar, la plática durante el almuerzo en la casa del vino fue fluida. El conflicto es menor en el Sur, en Los Cristianos, en los encuentros, organizados por Sita Sánchez, en El Escondite. Hablo con uno de sus colaboradores y termina la conversación hablándome de no plantar flores en tierra de pendejos. Así está el mundo. Mi mundo, sin embargo, está más limitado de conflicto. No he soportado más daños que los que yo he permitido, y no he hecho más daño que el que he podido. En mi caso, la balanza que pesa el mal y el bien está equilibrada. 

Leo una cita de Dylan Thomas, y copio aquí cambiando solo una palabra:  ¿Cuál es mi definición de mujer? Yo solo conozco mujer por placer. Conozco solo las mujeres que me gustan. Esto significa, naturalmente, que tengo que conocer una cantidad de mujeres que no me gustan antes de encontrar las que me gustan pero cuando las encuentro lo único que puedo decir es ¡la encontré! ... ¿Qué importa lo que la mujer sea? ... La alegría y la función de la mujer es, y ha sido, la alabanza del hombre que es también la alabanza de Dios.

Veo documentales sobre Maximiliano y Carlota. El emperador de México está en Vertical, fluido de Bajo el Volcán. El Cónsul inglés no puede amar. Por cuestiones físicas. Toda la parafernalia metafísica en la novela de Lowry es cortina de humo. y de Maximiliano se dice que era homosexual. Maricón en una tierra de machos. Se dice que Carlota nunca fue consumada en el lecho por su marido. Su cartas europeas, en su declive emocional, son delirantes. Me acuerdo de una en que dice que la flagelen hasta hacerla sangrar y que le quiten de encima lo que le queda de emperatriz. La frase esta, la primera parte, está en la biografía del político PI. El aliado de Fallarás. La reina de las cotillas. Sin cotillas no hay novela, son las preñadoras/es de las novelas. 

    

domingo, 27 de octubre de 2024

.encuentro comestible en la casa del vino. Juan Royo, José Ramallo  y Jesús Rodríguez. Hablamos de los negocios editoriales, de amigos o enemigos y de lo divino. Ya en el coche de Juan encontré en el asiento un librito con una virgen en la portada y, dentro, oraciones y citas bíblicas. Bilingüe. Latín y español. Un librito adorablemente didáctico. Como el vino y la comida y todo lo demás. Sabrosamente didáctico.

Con mi vecino y amigo Nicolás también hay conversaciones. Hablamos de agricultura. Bendecimos la lluvia. Adorable como el pequeño libro en el coche de Juan. Y como el vino, un vino que traiciona al doctor civilizado y da entrada al míster troglodita. Excelente para escribir libros perversos.

Uno de los libros de Roald Dahl cuenta una aventura con unas señoras que se congregan para proteger y defender a los niños y son en realidad unas brujas criminales y caníbales. Hay que tener cuidado con los que claman que nos defienden. Si lo claman mucho, malo.


domingo, 11 de agosto de 2024

Juan en Japón

Recuperé el Samurai, así que puedo seguir elaborando esta nueva edición, aunque sea para los pocos lectores que visitan este blog. Mientras tanto, la noticias reales del Japón actual me llegan de Juan, que está ahora allí gastando yenes. 

Visitó un ouzen, baño termal japonés.

--Sexos separados, y los decoran con rocas y vegetación. ... Son como escenas de Mishima, aunque no entiendes nada.

También visitó Tsumago, un pueblo de casas de madera en las montañas. y gozó un terremoto en Mishima, en un piso 14, en el comedor del hotel.

--La cosa se movía y a los europeos se nos puso cara de susto. Los japoneses ni se inmutaban. Los japoneses no mueven ni una ceja. Los europeos cagaditos de miedo. Algunos se marchan para bajar los catorce pisos por la escalera. Yo me quedo donde estoy. El hotel deja de moverse, pero cae un palo de lluvia y veo rayos por la ventana.

También visitó el parque nacional de Hakone, y fue a ver el monte Fuji, pero no lo vio, Estaba nublado.

--Un país que parece un sueño. 

miércoles, 7 de agosto de 2024

S 5

 De pronto, apenas acaba de envainar sable, un grito rompe el aire.

--¡¡Socorro!!

--¿Qué? ¡¡Oh!! Por Izami, es voz de mujer.

Cabalga en la dirección del grito. El caballo se detiene al borde de un foso. Delante se encuentra el muro de un castillo semiderruido. Tukumuro descabalga, salta el foso del castillo --una cosa es decirlo y otra es verlo-- y escala los muros como un gato montés.

Ya en el patio interior, se oculta detrás de un muro. Más adelante una shirabiosi, mujer juglaresa, está asediada por bigotudos soldados.

De una shirabiosi se sabía que en una ocasión se había encaminado hasta la orilla de un atronador torrente, que amenazaba con inundar una ciudad, y solo con su canto hizo que las aguas cesaran de rugir y el río se volvió manso y callado.

--¡¡El río se volvió más manso que una gheisa!! --rugió uno de los bigotudos.

La shirabiosi viste un pantalón de tela roja y gorro guerrero. Cin el tamboril caido a sus pies, no entona la vieja canción del Japón que le pide el público. Los largos bigotes de los soldados se encrespan de rabia mientras los párpados de Tukumuro se humedecen.

¿Es tan bello el canto de la shirabiosi como su rostro?

¡No tiene palabras para expresar esa belleza!

Enseguida se seca los ojos. Uno de los soldados, riendo igual que un energúmeno, saca un traidor puñal y rompe a rugir.

*

Apéndecis

Se me extravió el original. Me acordé de la primera juventud, con amigos en el barrio de Salamanca. Años 60. Notables familias franquistas y católicas. Fueron tiempos del Hogar Católico, en la zona comercial de Santa Cruz, por debajo de una dulcería con ricos y pequeños y baratos dulces.  Me acuerdo de los colegas que les cogí cierta rabia. Betín y José Alberto. Estos podrían darle más cuerpos a esos soldados descarriados, Betín el mandamás presumido y seductor y el seductor y engreído José Alberto, narcisistas ambos. Menos mal que en la novelita hay un Tukumuro que les va a parar los pies, Ahora lo que sé de Japón es que Juan está allí, amargado de calor y visitando templos, como Ramón cuando estuvo. Ahora en Agadir, también con calor.

miércoles, 24 de julio de 2024

apéndice c

 No sé si añadir que en la vida anterior Tukumuro fue un hombre malvado desde la tierna edad. Veía el nirvana apedreando ratas y gatos y, con más uso de razón, eliminando con malas artes a oponentes políticos y comerciales, incluso que tuvo mucho que ver con la caída del Emperador. Y su lucha entonces contra el Jinete Oscuro fue con obsesiva intención de robarle su astucia, su vigor y su tenebroso poder al malvado nacido de las tormentas de Susanao.

Esta idea, la oportuna presencia de los contrastes, se debe a que ahora en la mesanoche tengo un libro de Rubén Fonseca, Lúcia Mc Cartney, y Vida de Santa, de Teresa de Jesús, con cartas que les mandó escribir su confesor. Son dos obras opuestas, en estilo y en contenido, sin embargo entre líneas les veo una semejanza incontenible. Hay en uno de los cuentos de Fonseca y en las cartas de Teresa de Jesús cuyo objeto de encanto produce el mismo efecto. el Señor en la autora y la amante de un joven en el autor. 

Me viene ahora a la cabeza otras dos obras: Cucarachas con Chanel , de JRamallo, y La gesta, de Juan Royo. Aquí no hay coincidencias emocionales en personajes opuestos sino dos obras antagónicas. Estilo seco en una y húmedo en la otra. Argumento frío en una y caliente en la otra. Realidad sin fantasía en una y fantasía devorando a la realidad en la otra. Son dos oposiciones tajantes. Son los extremos de una línea literaria. En  Lucia Mc Carney y en vida de Santa los extremos principales se tocan. 

En fin, Tukumuro le tiraba piedras a las ratas y a los gatos, etc. en esa otra vida donde fue malvado y perdió la pelea.

lunes, 22 de julio de 2024

inciso b y S 4

La fantasía y la alegoría. No sé si decir que una es propia del mundo musulmán y la otra del judío. No lo digo. Tukumuro participa de las dos corrientes. Una lo hace verse en otra vida luchando, y perdiendo el combate, con el Jinete Oscuro. Pero en la realidad esa pelea no está en el pasado sino en el futuro, y queda así convertida en alegoría. Saber que ha perdido una pelea que va a ganar en el futuro, un futuro que él aún desconoce, lo sume lejos de la alegría. Bastante tiene con afrontar la incertidumbre. Pero ahora en el capítulo 4 ya está libre de esa servidumbre.

En fin, sigamos.

SAMURAI 4

 Sabe que debe dirigirse a Osaka, al valle bañado por el río Yodo, un lugar rodeado de altas colinas y bordeado al sur por el mar. Allí un antiguo guerrero, movido por un sueño en el que vio a los generales celestes, hizo construir la ciudad después de enterrar su máscara de guerra.

Hacia Osaka dirige los pasos del caballo. Escarpadas montañas quedan atrás. El viento helado y las agrestes laderas fortalecieron su cuerpo. Más rápido que el pensamiento cruzó bosques de cedro, de pinos y de bambúes. No le fue infranqueable ningún río, ni acantilado ni nevada montaña. Apenas le salieron al paso una serpiente aquí, un demonio de una sola oreja allá y una oruga gigante en otra parte, que el sable, el sable de su benefactor, apenas tuvo para empezar.

Dos ojos de fuego eran los de la serpiente. Desenvainó el sable, lo blandió en el aire y cercenó la cabeza del reptil. Y también con el demonio de una sola oreja. Su única oreja saltó de su faz al primer impacto de la espada. Una y otra vez la limpió con hojas de arce.   

domingo, 21 de julio de 2024

inciso a

 La historia del encerrado en un sitio del que no podía salir, me recuerda (aparte del romance de mayo) el cuento que sobre su padre me dijo el otro día el sepulturero que de vez en cuando pasa por la calle paseando al perro de un vecino. Me contó que su padre estuvo cuatro años en el castillo, en La Legión, en África y comía los bichos que entraban por debajo de la puerta. De Tukumuro hasta ahora no se dice si comía algo o no, y qué comía si comía. Las defecaciones también merece la pena señalarlas. Habrá que repasar los tres primeros capítulos.

La casualidad, por otra parte, hizo que yo también esté encerrado, pero en mi caso por limitaciones que más se parecen a la de la novela de Thomas de Quincey Los últimos días de Kant. En mi caso, piadoso conmigo mismo, voy a decir penúltimos días. Nada que ver con los de Kant, generosamente servido por sus criados y discípulos. A mí las letras no me han dado sino frustraciones.    

viernes, 19 de julio de 2024

samurai. 3

 Ahora, con el día, algo maravilloso ocurre al otro lado de la puerta del Sur. El día cambia de tonalidad, el viento se marcha, separando a las nubes del cielo. Fausto milagro que despierta todos sus enmohecidos miembros.

El viejo monje no dice más, nada añade. Se despide del sable de siete pies y se lo encomienda a Tukumuro.

Tukumuro se levanta y el maestro se inclina. Acoge el otro sable más pequeño con un puño. El joven sabe que esto es un honor, y ahora debe levantar el gran sable y estar preparado.

Es el momento del sepuku, la ceremonia de la propia partida, y Tukumuro debe completar con un tajo certero la gesta íntima de su viejo protector.

Detrás de un día viene otro día.

Las miles de estrellas se apagaron y dejaron de ladrarle a la noche. El muchacho oyó el galope lejano de un caballo. Ahora el galope se oye más cerca. El caballo, bellamente engalanado, se aproxima casi sin levantar polvo con sus cascos en el arenal de la noche.

jueves, 18 de julio de 2024

SAMURAI. 2

 El Jinete Oscuro es el que guarda el camino del destino para que nadie pueda acercarse a las Cavernas del Cielo y convenza a la diosa del Sol para que regrese de nuevo al Palacio.

Mientras los ejércitos de Kublai-Khan observan desde sus barcos las costas del Japón como si fueran pan comido, nosotros dejaremos a los tártaros y, por ahora, al Emperador al margen de esta historia y pondremos nuestra atención en un joven llamado Tukumuro.

Tukumuro lleva muchos días encerrado en una fortaleza abandonada. Observa la puerta del Sur, enorme y cerrada. Hace tiempo un monje guerrero lo trajo a esa fortaleza abandonada. Le dijo: "Espera pacientemente mi regreso", y abandonó el lugar. Trancó la gran puerta con varios cerrojos por fuera, y se fue. Dejó en aquella soledad al joven Tukumuro.

Desde entonces, el muchacho ha permanecido prácticamente inmóvil, sentado sobre sus piernas, con los ojos mirantes hacia dentro de sí mismo. Ahora mismo empieza a contemplar algo que no tiene nada que ver con los ya conocidos estados de ánimo. Debajo de su frente rompe a palpitar una serie nueva de secuencias. Las figuras y movimientos que localiza en su interior pertenecen a una de sus vidas anteriores. En ellas se reconoce ataviado de samurai y lucha contra un jinete cubierto con oscura armadura y espantosa máscara. Fiero combatidor. 

En un momento del combate, el jinete le hace perder el equilibrio y entierra un hacha en su pecho, partiendo su corazón en dos pedazos. El samurai muere antes de caer desplomado sobre la tierra verde de un invierno.

Cuando Tukumuro vuelve a recobrar la existencia del mundo exterior, siente que aún le duele la herida de su otra existencia. No acaba de recobrarse cuando oye que la puerta cruje, se entorna y un golpe de luz se extiende hasta herir su visión de las cosas. Por medio de la llamarada luminosa, la silueta del monje guerrero se recorta en el espacio y avanza hacia él.

El techo de la fortaleza se rompe por la parte más alta. Rojo es el vestido del monje. El viejo guerrero se acerca a un arcón con herrajes de bronce que Tukumuro no había vislumbrado hasta ahora. El viejo lo abrió y extrajo dos sables, uno que medía siete pies y otro bastante más pequeño. Luego el hombre permaneció recto y erguido, moviendo los labios como su recitara un poema en un jardín muerto. Por la abertura en el techo, entra un rayo de la luna y se posa en la hoja del sable mayor. Al cabo el viejo guerrero robó también del arcón una máscara y se la puso. La máscara tenía un aspecto vigoroso y temible. Después el monje volvió a despojarse de la máscara y la devolvió al interior del arcón. Seguidamente, como por arte de encantamiento, el arcón también desapareció. 

--En esta fortaleza --le dijo el monje-- hubo en otros tiempos muchos monjes guerreros. Ahora la sombra que dejaron tras de sí ha empapado la piel de tu espíritu. Te ha hecho ver los propios errores. Yo debo partir ahora hacia donde ellos me esperan.

--Tuve mala fortuna --titubea el joven, refiriéndose al hachazo que le causó la muerte en su anterior existencia. 

--La mala fortuna no existe. Reniega de las alegrías y las penas del mundo y acude de nuevo en busca del Jinete Oscuro. Mientras no sea vencido, ni el loto ni el cerezo volverán a brillar en los corazones de nuestro pueblo. 

--Amo la vida pero no rehúyo el combate. 

Por un instante un viento en el cielo parecía querer romperlo todo en mil pedazos. El viento retumbó hasta que llegó el día. Con la primera luz del sol, la calma se restablece y todas las puertas de la fortaleza se enmohecieron, se pudrieron y se desplomaron.

miércoles, 17 de julio de 2024

Samurai. 1

 Hoy pasó por casa Ramón con una caja de tabaco. Hoy se libró Nicolás de ir al carrito de Vicenta. Me contó el Cuervo su viaje a Japón. Es el país que quiere una de sus hijas, la tierra que habita. Me habló del jardín muerto y del jardín vivo. Lo maravilloso fueron los dibujos que él hizo en un cuaderno. No sabía que el córvido dibujara tan maravillosamente bien. Un descubrimiento.

Me incitó a retomar Samurai. Una novelita libro-juego que hice para la editorial Júcar. Un encargo de mi amigo Jesús Zatón, responsable de los libros para menores que editaba Júcar. A ese lo recuerdo con agrado, se alimenta de leyendas japonesas. Ramón me contó una que no conocía: la del gato con dos rabos. 

--A ese gato lo llaman nekomata. Tiene el poder del fuego, que sale de su rabo doble y el poder de reanimar a los muertos y controlarlos como si fueran zombis. Agüita.

Fichado para la retoma, el gato de los dos rabos llameantes.

*

SAMURAI retomado. Cap. I

El Espejo, la Joya y la Espada --las insignias del Gran Emperador-- los tiene ahora el daimio de Osaka en su palacio, un hombre que se volvió de corazón envilecido y ruin contra el Emperador y consiguió destronarlo y encerrarlo en la mazmorra más horrible y tenebrosa en el castillo de la ciudad, vigilado seriamente por un perro infernal de tres cabezas.

El Emperador, sin embargo, confía en Izanami e Izanagi, que son dioses desde antes de existir el mundo y de los cuales descienden el dios de las tormentas, Susanao, y su hermana Amaterasu, la divinidad del cielo resplandeciente.

El Emperador contempla los rasgos informes y amenazantes del Jinete Oscuro y el veneno que impregna.  El Jinete Oscuro es la forma humana del perverso Susanao, el dios que estropeó los estrechos y largos bancales de arroz y arrojó en secreto excrementos en el Palacio Nuevo: la residencia de su hermana Amaterasu, la que tejía las vestiduras de los dioses y protegía al Emperador.

Susanao terminó por desollar un potro y lo lanzó sobre los tejidos de los dioses, que tejía su hermana, salpicándolos de sangre. Amaterasu se enfadó tanto que se provocó una herida con la lanzadera e, indignada, se encaminó hacia las Grutas del Cielo y se encerró allí dentro.

Susanao retorció el corazón de los daimios y el Emperador perdió el poder. Sin el Espejo, la Joya y la Espada, está encerrado en Osaka y ahora todo el Japón tiembla a punto de disolverse en la vergüenza de ser pronto invadido por las huestes de Kublai-Kham.

A menos que Amaterasu regrese al Palacio Nuevo y desde aquí sople sobre los daimios otra vez el honor y el coraje.


domingo, 14 de julio de 2024

viajecito

 Alguien que se llama Fernando me envía una frase feliz todos los días. Ni le contesto ni sé lo que dice la frase. Lo quise bloquear pero no pudo ser. Ahí sigue. Con su frase cordial todos los días. Las postales de frasecitas ardientes, más que cordiales, me vienen del Sur de España. Esas sí las leo pero no sé qué contestar. En las postales no se huele la mierda de cochino, ni se ve.

Ya buena cuenta he dado de la hierba de mi amigo el Viejo. Buen regalo. Regalo fue también el otro día que Ramón en su bólido rojo nos llevó a Berto y a mí a San Andrés. Primero en un kiosco de la playa saliéndonos del tiesto, Berto con un ron y yo ginebra con tónica. Ramón llamó a Juan. Todo estaba en el aire. Juan no se apuntó. Comimos en El Surtidor. Berto hablaba de literatura, de política y de la vida en Los Cristianos. Pero su tema preferido era sobre las gracias y desgracias de su ojo del culo. Si La gesta de Juan Royo es un ajuste del cuento de la bella y la bestia, las aventuras del ojo del culo de Berto es un doble ajuste del tratado que escribió Quevedo. De la obra de Juan habló antes Berto en Santa Cruz con Eduardo. Este dice que el himalaya de Juan Royo es Mejor cuando improvisas. Y un kilimanjaro La gesta, digo yo. Aquella en el reino de lo real y la otra en la república de la fantasía.

Buen día en el pueblo natal, límites aparte.

domingo, 30 de junio de 2024

visión de Juan

 Juan Royo:

--No sé si puedo desenredar el barullo chino. Para mí que la gracia literaria estriba en que el lío es como un drama griego. Pero en chino el drama no es importante.

Porque la relación con su madre es edípica, aunque el primo se impone por bruto.

O sea, que el drama queda como diluido porque lo que importa es la ley del más fuerte. Lo demás importa poco.

Si no hay amor, no hay drama. Solo dominación.

Solo aceptación de la ley del más fuerte.

En realidad, yo creo que la tensión interna de toda la novela va por ahí.

La novela es melancólica, pero nunca dramática.

Tampoco creo que sea tan larga. La montaña mágica es más larga y ocurren menos cosas.

lunes, 24 de junio de 2024

sobre Barrio chino

Me mandó Ramón una foto que hizo de una torre de Tel Aví. En contraste con la portada de Barrio Chino. Me habló de la novela. Lo copié en fb. Continúo aquí.

Ramon Herar:

--Acabando de leer la crítica de nuestro mejor crítico, con aciertos y desaciertos. Normal. Pero estoy de acuerdo en que una historia más explícita que hilvane la madeja, le hubiera venido mejor al lector y, quizá, al escritor también. No sé, igual todavía no debo decir esto cuando voy por menos de cien páginas, pero a tenor del crítico, que respetamos, la cosa va a ser así. Pero tiempo al tiempo.

Yo:

Sí, hay que hilvanar mejor. Li es madre de Chi y Siao Ling, y madre biológica de Gernin. Wang es primo de Chi y Siao Ling, hermanos de madre.

Ramón:

Sí, ¿y Foumg padre de Chi y Siao Ling? Eso me dio la impresión que no, porque Chi llama tío a Foung. Por otro lado, Wang y Siao Ling son hermanastros, no primos, pero para liarse con Wang, ella propuso y consiguió matrimonio  entre ellos. Doble incesto o adulterio o no sé, ya me perdí.


Yo:

Y yo también. La araña no sabe dónde está la mosca... Hay que aceptar que entre esos chinos, el incesto es la norma y no el tabú.

Ramón:

Pues ya solo falta que Li y Foung sean hermanos, que también lo pensé.

Y yo lo que pienso es que el lector Herar vio lo que el autor no supo contar. Acertó: el intríngulis familiar de los chinos es endogámico al cubo. Sucesión de uniones insectuosas. Hermana con hermano engendran a Siao Ling. Hermanastra de Wang, Oficialmente casada con su hermanastro. Este enredo lo podría resolver Juan Royo. Ajustar las complicadas explicaciones de la novela y dejar por sentado su sencillo orden familiar, Li con Foung. Siao Ling con su hermanastro Wang y amante de su hermano Chi, el narrador. el que narra, el que recuerda y desajusta la historia porque no se atreve a contar la verdad. Que Foung es su padrastro, no su tío. Un tío que mira por su hijo Wang y desprecia a su hijastro Chi. Queda apuntado el nuevo surcido familiar, adaptado a la visión de Ramón. Cuento chino familiar que hay que arreglar, con el hilo en que la vió Ramón.

domingo, 12 de mayo de 2024

con Alicia

 En el País de las Maravillas, Alicia se pasa las aventuras oyendo a otros personajes ordenando cortar la cabeza a otros. En esto quien se lleva la corona es la Reina de Corazones. No termina una perorata sin mandar cortar la cabeza a este o a aquel. Esa parte de la historia, dibuja a un reinado compuesto de una reina cruel y un rey idiota. El final es un despertar de un sueño. Todo ha sido un sueño, como en la película La mujer del cuadro. A ver qué pasa ahora en el segundo libro, cuando la jovencita atraviese el espejo. La verdad es que prefiero El viento entre los sauces, donde hay buenos sentimientos y no horrendas y absurdas actuaciones, sapo banquero aparte, con un final donde el viento sopla en armonía con la flauta del dios Pan.

Por lo demás suelo sentarme afuera en la calle a fumar un cigarro y a esperar. A veces nada pero ayer a Nguyen, con gran contento de Darío que sabe que sus visitas acarrean una rica rica rica golosina. Ayer Sibi montó la silla cómoda, que llegó de Ikea. Menos mal, la otra me tenía el culo molido.

viernes, 10 de mayo de 2024

herencias

 El cardiólogo me da dos noticias. Una, que la válvula averiada está mejorando Otra, que la avería es hereditaria. Cada cual carga con su herencia.

Ahora encontré los libros de Lewis Carroll. Me pongo a leer las aventuras de Alicia. Psicotrópicas aventuras. Por lo pronto la niña no hace sino crecer y decrecer. La historia se abre después de encontrar a la Oruga que fuma opio subida en un hongo alucinógeno. Hay poemas trastocados por el autor. Uno, el de un viejo que harto de las preguntas que le hace el hijo le dice que como siga preguntando lo baja de la escalera con una patada en el culo, me recuerda una de las canciones que los niños solíamos inventar en el pueblo: Seña Petra se cayó / en un pozo muy oscuro / y Ceferino la sacó / de una patada en el culo. 


lunes, 6 de mayo de 2024

sabores

¿Puedes comprender la realidad?

Preguntan por ahí.

Y yo hablo de fútbol y política con Nicolás ahí en la calle. Sentado en la silla incómoda. La de Leroy Merlín no acaba de llegar. Habrá que poner una instancia. 

También me habla, vía móvil, el amigo del Sur. Me cuenta sus desventuras. Ya me sé de memoria el relato. Las tres heridas que le dejaron su paso por la cirugía, o el mosqueo que tiene con el cuervo de Las Galletas, que no cumple como cumplieron con el profeta Elías los cuervos de antaño, o el mosqueo con el cernícalo de Charco del Pino, y para más, el que tiene con el guirre de La Laguna. También hay pájaras en su relato. 

Como siempre, recuerdo muchas cosas del pasado. Esta vez abunda lo que pudo haber sido y no fue, y peor aún, lo que fue y no tenía que haber sido. Los más gratos son los de los sabores de ciertos alimentos, la primera naranja, la primera granada o las primeras zanahorias estofadas... Tiene su historia el recordar solo sabores.

También recuerdo las primeras novelas que leí. Fueron las de Samuel Beckett. Tres novelas. Cuando llegué a Malone muere, la dejé sin terminar. Me entró la superstición (tuve demasiada tercera dimensión semántica en aquella tierna juventud) de que si la acababa, el que me iba a morir era yo.

Ahora no leo. Solo la novela que me llevó Juan a la habitación 603. Una peculiar versión del cuento de La Cenicienta. Y tampoco escribo. Contemplo afuera la danza de las mariposas, en contraste con la de las abejas. Pienso en Isadora Duncan. Quién pudiera bailar.

sábado, 27 de abril de 2024

 La verdad es es que no grabo nada. Lo pienso pero luego desisto. Lo que tengo claro para qué lo quiero decir. Y de lo que tengo oscuro, no encuentro el interruptor para encender la bombilla. Lo más oscuro es la historia de los dos hermanos, el hermano tonto y la hermana lista. No entiendo cómo la hermana toma como gran ofensa que la sobrina no quiera revolver el pasado y sin embargo siente, por lo que se ve, como hazaña bélica que su hija haya robado papeles importantes a su tío carnal. Cuesta entenderlo. Lo única ventaja actual del hermano, si es que lo es, es que ahora sabe a ciencia cierta que le están haciendo la cama. Observa y calla, intentando comprender. En contrapunto, lo que tengo claro es un repertorio de poemas, vamos a decir poemas, que podrían estar en la corriente de papeles encontrados de Cucarachas con Chanel. Ejemplo, los avisos mortuorios en las cajas de tabaco. Baladas tenebrosas. 

Por afuera de casa, si no está Nicolás dándome consejos de supervivencia, suelen estar el diógenes del barrio, recogiendo colillas y filosofando con la maleza de los jardines, y el hombre al que su perrito ratonero se le escapa cada dos por tres. El pequeño teatro por detrás de los aloes floridos. El de las abejas susurrando en las flores también tiene su interés.  

domingo, 21 de abril de 2024

la escalera

 La literatura que vale la pena es la que toca la llaga del lector, dice Maestro. Pero también hay una literatura que toca el alma, y la revivifica.  El alma también ha sido mal tocada, La casa de las bellas durmientes o Saló son novelas donde el sexo es estiércol. Un estiércol que ahoga el brote de la flor. O Edipo, donde una doble hazaña, matar a un enemigo y casarse con la reina, ha sido matar al padre y preñar a la madre. En fin, que la literatura valga para lo que ella quiera.

Pepe, el grato reencuentro en horas de hospital, sin olvidar la pella de gofio que me llevó Cristian, los rosquetes laguneros que me trajo Juan o las galletas que me traía Nguyen,  me dice que siga con el blog. No sé yo. De la estancia en el centro clínico hago memoria en verso y en prosa, y recuerdo la bàscula que me bajaba de peso cada día, a las enfermeras ayudantes aliadas y a las adversas y al vecino. Cuento lo mío en mi cabeza en diez versiones diferentes, pero lo del vecino, que contiene la historia que vale ser contada si se quiere tocar realmente la llaga, procuro olvidarla. Pensar y escribir son dos actos relacionado pero separados entre sí. Es como expresar hacia otro buenos deseos en voz alta. El deseo se disipa y se pierde, pierde su fuerza, su potencia. Escribir ahora se me hace cuesta arriba. Trabajoso. Pensar no, pensar, simplemente pensar, pienso son cierta facilidad.  

Debería ir otra vez a la obra inédita. Pero como dice el enterado, no digas dónde vas a poner la escalera, porque siempre hay alguien que la cambia de sitio. 

jueves, 8 de febrero de 2024

notas

 no te demores

vete a la guerra

deja la tierra

seca de flores

siembra dolores

hambre y miseria

vete a la guerra

no te demores


Lo asusté, a Rafael, como mi padre me asustaba a mí y como su padre lo asustaba a él


En barca sin remos

voy a la deriva,

miro al cielo

la espalda tendida,

se oyen sirenas

entre las islas,

unas con penas

lloran el canto,

otras apenas

cantan su llanto.