jueves, 8 de septiembre de 2011

Yo el Sinsentido

Nahualt peculiar José María Lizundia. Sospecho que está aquejado de daltonismo verbal. Ve verdes las palabras que son rojas, y azules las que son verdes. Ahora llama "autoconstrucción" (palabra negra en su diccionario) a lo que es desafortunada intervención de arquitectos ayuntamientales. Y a mí me da el título de Consentido. Me anima el cargo pero no sé si debo aceptarlo. Soy una de las personas con menos sentido que conozco. El sentido común me brilla por la ausencia. El de la realidad no me llega por ninguna parte. El del gusto, en las antípodas de los cánones. Y mejor es no seguir. Sin embargo, viniendo del nahualt, alguna razón secreta habrá, pues no en vano un ser con dos huevos luminosos es difícil que esté desacertado, aunque sufra daltonismo semántico.
Hoy viene mi hija Sibi. Creo que esta vez debo comenzar la limpieza de la casa de arriba abajo, y no a la inversa, como tengo por costumbre (cuando me da por limpiar).

3 comentarios:

José María Lizundia Zamalloa dijo...

No seré yo quién refute tu distanciamiento de sentidos tan esenciales. producto quizá de la anomia de los significados unido a la transvaluación de todos los valores en cuanto a significantes,y la palabraresca como eterno juego, CONSENTIDO viene a ser el que se tiene en bastante aprecio galán, cierta autoestima de seductor, cierta infalibildad en el cortejo. Que a veces por exceditario se proyecta en los tíos, y si no que hable Nuestro Amado líder o que callé para siempre. Vamos lo que les suele pasar a los argentinos

José María Lizundia Zamalloa dijo...

No he deslindado, perdón, la anomia y la transvaluación es lo que te compete en el máximo desorden de percepción de consentido. Y el CONSENTIDO en mayúsculas es en el que lo empleo yo y el mundo más próximo,y étnico-

Campanilla dijo...

Un abrazo grande para Sibi "con sentido"