jueves, 30 de abril de 2015

Carmen...

--Muy bien,hombre delgaducho, poca cosa, paranoico y mentalmente discapacitado. ¿Y a mí no me vas a dar un papel en la empresa?
--Puedes hacer la entrevista a...

A quien le hizo ayer la entrevista Domingo el director de La Página fue a Carmen Posadas. Ayer en el Círcullo de Bellas Artes. Pasé por allí por otros motivos. Interés por oler a otra autora. La olí poco. Pero no me arrepentí. Pensaba irme pero me quedé. Domingo es entrevistador conpetente, escénico, payaso serio. Mientras Carmen Posadas hablaba de su paisito, Uruguay, el técnico le cambió el micrófono a Domingo. El hombre se desentendió de lo que contaba su copañera de mesa. Se preocupó por si el nuevo micrófono funcionaba. Le estuvo dando golpecitos con los dedos y nada. Finalmente se decidió a acercar la boca y dar un soplido. Doña Carmen, que en ese momento decía que en Europa la miraron como a una arribista, se asustó y se calló la boca. Dama elegante en fin, siguió hablando. Su complejo de fea hasta los 16 años, en que una operación de nariz, la hizo bella, por lo menos atractiva. Si digo que Domingo le fue pasando a la invitada sus libros (de ella) por el focicu, es recordar Asturias. Y lo más cerca que nombró la autora de Asturias fue Galicia.
 Aparte del truco de un italiano, que la autora tiene como lema (qué pasaría sí...), me agradó cómo contó su propìa vida y su poética. Dijo que los malos son los personajes más literarios. Me dieron ganas de preguntarle si ella era buena escritora porque era una mujer mala. Por supuesto, lo interesante de esta pregunta hubiese sido la respuesta. Pero se me ocurrió cuando ya subía al barrio en la 904.
Y como esto cierra a las cinco. Hoy la mujer del cíber cierra a la cinco. Me voy. Al parque no porque no estoy afeitado ni bañado. Y quiero ver a Cecilia. Seguro que su librería tiene el libro de Carmen Posadas sobre Medea. 
Me dejó con ganas esa mujer. Buena con toques malos. Atractiva dama a la que le gustan los señores. Me cayó simpática. Como el nuevo peinado de la reina Leticia. Encantador. Casi improvisado. 

1 comentario:

Jesús Castellano dijo...

Queda corregido el apellido de la escritora. S final.
Ayer me preguntaba Juan, en Ibrahim, cómo se puede enseñar a escribir bien. La pregunta del millón. Pero me hubiese gustado que fuese Posada. Por Posada del Pez. Donde se come buen pescado, menudencias servidas por un camarero burlón.